El barco Argos, construido siguiendo lineamientos históricos para reeditar el viaje de los legendarios argonautas en la antigua Grecia, no podrá llegar a Venecia tal como estaba planeado, debido a la falta de fondos.
El barco Argos, construido siguiendo lineamientos históricos para reeditar el viaje de los legendarios argonautas en la antigua Grecia, no podrá llegar a Venecia tal como estaba planeado, debido a la falta de fondos.
"Continuaremos el viaje sólo hasta el sur de Albania", dijo ayer el alcalde del puerto griego de Volos, Alexandros Voulgaris.
El motivo es que algunos patrocinadores se han retirado y, además, el Argos (que es impulsado por vela y remos) llegó al oeste de Grecia con 34 días de retraso debido a los malos vientos. Los remeros tienen dificultades a causa de ello con sus vacaciones, que aprovechan para hacer la aventura y que tienen un límite de días libres.
El velero partió a fines de junio de El Pireo, cerca de Atenas, y llegó ayer al pequeño puerto griego de Preveza. "El barco navega bien", afirmó el alcalde.
El Argos fue construido como una copia del que tripuló el legendario Jasón. Los modernos argonautas querían realizar la travesía mitológica desde Volos (antigua Iolkos) a Colchis (hoy Georgia), en el extremo este del mar Negro.
Allí, según la leyenda, Jasón robó el vellocino de oro (una piel con poderes mágicos) con ayuda de la hija del rey, Medea, y regresó tras muchas aventuras a Iolko. La aventura mítica, por ahora, no se repetirá. (DPA)

