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El último diálogo entre el piloto del avión perdido y la torre de control

La grabación detecta anomalías, como la repetición del dato de la altura de vuelo y el silencio de radio tras el cambio de rumbo. La búsqueda aún no tiene resultados positivos.

Sábado 22 de Marzo de 2014

La búsqueda del avión de Malaysia Airlines desaparecido hace 14 días con 239 personas a bordo sigue con resultados infructuosos. Ayer se conoció el diálogo que mantuvo el comandante con la torre de control de Kuala Lumpur hasta que se perdió el contacto.

La última comunicación del vuelo MH370, incluyendo los momentos cruciales previos a la desaparición del Boeing 777 entre la cabina y los controladores del tráfico aéreo duró 54 minutos.

La grabación recogida por el diario británico The Telegraph sólo destaca dos hechos anómalos. El primero es un mensaje emitido desde cabina a la 1.07 que dice que el avión volaba a una altitud de crucero, de 1.000 metros. Su rareza reside en que la información transmitida ya se había dado a través de una llamada seis minutos antes y, por lo tanto, era innecesaria.

El segundo punto inexplicable y que hace sospechar que la desaparición de la aeronave fue deliberada es que la pérdida de comunicación y el giro brusco de la nave hacia el oeste se produjo justo en el momento en que el control estaba siendo derivado de la torre de Kuala Lumpur a la de Ho Chi Minh.

Las últimas palabras emitidas por los pilotos fueron escuchadas el 12 de marzo por familiares de los 154 pasajeros chinos. "Por favor, póngase en contacto con la ciudad de Ho Chi Minh, buenas noches", le dice un representante civil del aeropuerto de Kuala Lumpur, en referencia al controlador del tráfico aéreo de Vietnam. La respuesta es corta y rutinaria: "Todo bien, buenas noches".

Un esfuerzo colosal. La búsqueda del vuelo MH370 se extiende ahora a través de un radio de 7.680.000 kilómetros cuadrados. En el rastrillaje sobre esa área, participan 26 países, 29 aviones, 18 barcos, 6 helicópteros y 21 satélites. En la últimas horas se han unido a los rastreos China, Japón y Gran Bretaña.

A pesar de que el hallazgo de los satélites australianos de dos objetos que podrían ser restos del avión ha concentrado la atención de la exploración en un radio de 2.000 kilómetros al suroeste de Perth, en Australia, las autoridades admiten que la aeronave está siendo rastreada en un área que se extiende desde Kazajistán, en el norte, hasta el océano Indico, en el sur.

El Bureau Federal de Investigaciones estadounidense (FBI), la Interpol y otras agencias de inteligencia internacionales también se sumaron al operativo.

En la zona hacia la que se supone que se dirigió el avión de Malaysia Airlines al desaparecer fue sacudida ayer por un sismo de magnitud 6,5 grados, según las primeras mediciones publicadas por el Servicio Geológico de los Estados Unidos.

El movimiento tuvo después cuatro réplicas, con magnitudes entre 4,7 y 5,5 grados, y la ubicación proporcionada dista unos 113 kilómetros de las islas de Mohean, en el archipiélago Nicobar.

La región es habitualmente sacudida por sismos, ya que se encuentra sobre la placa tectónica de Sumatra, sobre el mar de Andamán.

Según las pistas que se han seguido en búsqueda del vuelo MH370, es en esa zona donde debió decidir si seguir por el corredor del norte (adentrándose en el continente asiático) o ir al sur (perdiéndose en el océano) el comandante del avión. Las pistas actuales sugieren que siguió este último derrotero, dados los desechos que fueron captados por un satélite australiano en el sur del Indico.

Por el momento se barajan tres hipótesis: un secuestro, un sabotaje del piloto, o una crisis repentina que incapacitó a la tripulación y que produjo en última instancia que el avión se estrellase.

Ayer se reavivó la teoría que esgrime la posibilidad de que la nave se haya incendiado en vuelo. El CEO de Malaysia Airlines confirmó que en la bodega de carga del avión había baterías de iones de litio, un material altamente inflamable. Cuatro días atrás lo había negado.

Ahmad Jauhari dijo en rueda de prensa que esas baterías habían sido cuidadosamente preparadas, de acuerdo a las normas de seguridad vigentes, para poder transportarlas en el Boeing 777. Insistió que fueron revisadas varias veces para asegurarse de que cumplían con los requisitos de traslado impuestos por la Organización de Aviación Civil Internacional.

Ahora los investigadores sospechan que se pudo haber generado un incendio en la bodega, que habría destruido los sistemas de comunicación de la aeronave. Y que luego los pilotos decidieron desviar la trayectoria del vuelo para realizar un aterrizaje de emergencia.

Según indicó la Administración Federal de Aviación, responsable de la regulación de todos los aspectos de la aviación civil en Estados Unidos, las baterías de iones de litio trasladadas en la bodega de carga de los aviones fueron las responsables de más de 140 incidentes en aeronaves desde marzo de 1991 hasta febrero de 2014.

La búsqueda ha relajado en parte las tensiones regionales. China y Japón están enfrascados en una disputa sobre las islas en el mar de China Oriental, pero sus fuerzas trabajarán en coordinación con un avión de vigilancia sofisticada de la Marina de los Estados Unidos.

También ayer, Malasia le pidió a Estados Unidos que le provea tecnología de vigilancia submarina para ayudar en la búsqueda de los restos del Boeing, informó el Pentágono.

En una llamada al jefe del Pentágono, Chuck Hagel, el ministro de Transporte de Malasia, Hishammuddin Hussein, "pidió que Estados Unidos considere proveer algunos equipamientos de vigilancia submarina", dijo el portavoz del Pentágono John Kirby.

Hagel aseguró a Hussein que "evaluará la disponibilidad y utilidad de la tecnología militar submarina para tal tarea" y lo pondrá al corriente en el futuro cercano.

Los funcionarios no detallaron qué equipos podría dar el Pentágono a Malasia, pero Estados Unidos ha hecho grandes inversiones en tecnología robótica diseñada para la detección debajo del mar de submarinos y torpedos enemigos.

La Marina estadounidense ha colaborado en la búsqueda del vuelo MH370 de Malaysia Airlines desde las primeras horas de la desaparición de la aeronave.

Desplazaron a familiares

Familiares de los pasajeros chinos del avión desaparecido debieron mudarse del hotel que ocupaban, el Cyberview Resort, cerca de Kuala Lumpur, para dejar espacio a los numerosos visitantes que llegan para el Gran Premio de Malasia de la Fórmula Uno. “Las familias chinas estaban aquí, pero ya se han ido. Tenemos todas las habitaciones reservadas. No hay espacio por la Fórmula Uno”, dijo una recepcionista.

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