El cólera amenaza con desatar una catástrofe en el Congo sobre los cientos de miles de refugiados en la convulsa provincia de Kivu Norte. En el este de la República Democrática del Congo se cierne la amenaza de una catástrofe humanitaria debido al cólera, advirtió ayer el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef).
Un brote de cólera en un campo de refugiados se extendió a la capital provincial del este del Congo, en medio de esporádicos enfrentamientos entre soldados y rebeldes, y eso acrecentó el temor de que los pacientes huyan del área y causen una epidemia..
Dos infectados con cólera ingresaron el domingo último al hospital de Goma, junto con dos refugiados que buscaron protección en la ciudad, dijo la médica Rafaela Gentilini, del grupo Médicos sin Fronteras.
Unicef denunció que la mala situación de la seguridad obstaculiza el trabajo de las organizaciones humanitarias y exigió un mayor acceso a los refugiados. La semana pasada, cooperantes de Unicef fueron atacados por milicias al norte de Goma cuando transportaban ayuda humanitaria. Debido a ello, fueron evacuados a la cercana ciudad de Rutshuru. Se espera que lleguen a Goma dos vuelos británicos con ayuda humanitaria, dijo un portavoz de la entidad.
"El cólera ya se expande entre los 250 mil refugiados en Goma", afirmó un cooperante de la organización. "Tememos que adquiera una dimensión catastrófica en los lugares a los que no tenemos acceso", añadió. En el saturado campamento de Kibati ya cuentan 50 casos.
Entretanto, menguaban las esperanzas de que la Unión Europea (UE) envíe soldados de paz para frenar los combates. Francia fracasó ayer en su intento de asegurar el respaldo de otros países de la UE para despachar un contingente de 1.500 soldados al este del Congo a fin de apoyar a los soldados de la ONU.
La lucha en el oeste del Congo está alimentada por el odio entre las etnias hutu y tutsi, que estalló en 1994, cuando los hutu mataron a unos 500 mil tutsis en la vecina Ruanda.
Laurent Nkunda, el general rebelde que lanzó una ofensiva el 28 de agosto, dijo que lucha para proteger a la minoría tutsi de los milicianos hutu de Ruanda, que participaron en el genocidio antes de huir hacia el Congo, es una carrera contra- rreloj, como contra la catástrofe del cólera. l (DPA)