El abogado-apoderado de Diego Maradona y la ex esposa del actual director técnico, Claudia Villafañe, se reunieron hoy en el marco de una mediación a raíz de la demanda iniciada por el ex jugador de fútbol reclamando a la madre de sus hijas mayores una cifra estimada en 80 millones de pesos.
“Diego quiere su plata”, ratificó hoy su apoderado, Matías Morla, luego de reclamarle explicaciones a Claudia, quien tomó notas de las dudas de Maradona, y se fijó una nueva audiencia para el 6 de agosto con el fin de esclarecer la situación.
A su turno, la mujer se limitó a reclamar que le abrieran paso para poder irse -repitiendo una otra y vez “no voy a hablar”-, mientras su abogado Fernando Burlando indicó que la cifra reclamada por “el Diez” era “el 5 por ciento” de lo que se estaba hablando (o sea unos 4 millones de pesos) y confió en poder esclarecer la controversia.
El nuevo escándalo que salpica a la familia Maradona comenzó la semana pasada, cuando el ex jugador habló con un periodista dando a entender un faltante importante de dinero que salpicaba a su primera esposa.
“Lo único que pretendo es mi plata. Yo no denuncié a nadie cuando me robaron, y no lo haría. Pero tengo 54 años (...) Si no me devuelven mi plata, lo lamento. Lo lamento por ellas, porque ellas cuando yo cambié de apoderado se 'zarparon', hicieron lo que quisieron cuando yo me fui a buscar trabajo a los Emiratos Árabes cuando no querían a nadie”, recriminó Diego en una nota que difundió el programa “Intrusos”.
Allí se difundió que Maradona había ordenado hace unos meses una auditoría sobre sus cuentas porque sospechaba que había un faltante de dinero que, según se dijo, rondaba los 80 millones de pesos.
Hoy se supo que la semana pasada hubo una reunión donde Claudia y Diego se vieron cara a cara, pero “no pudieron tener un diálogo adulto como el que hubo hoy”, dijo Burlando.
El caso inició la vía judicial: en audiencia de mediación, obligatoria en todo juicio civil, fue citado el ex matrimonio, con sus respectivos abogados, a una reunión en un departamento de Talcahuano al 800 para que la mediadora Silvana Arrascaeta esclareciera los puntos en conflicto con vistas a un acuerdo.
El astro no se presentó y dejó las cosas en manos de Morla, mientras Claudia llegó junto a Giannina Maradona, la segunda de sus hijas con el “Diez”, intentando esquivar periodistas.
El encargado de hablar con la prensa en nombre de Claudia fue Burlando, quien arribó poco antes de las 16. “Claudia fue la traicionada -dijo Burlando-. No es citada a nada, esto es una mediación para ver si podemos arreglar la situación” que “es bastante incoherente”.
Antes de la audiencia, confió en que iba a poder “aclarar y desahogar las dudas que tenga Maradona” sobre el destino del dinero mientras se apuró a mostrar su estrategia si se cumple la amenaza pública de Maradona de denunciar a su ex mujer ante la AFIP por evasión agravada.
“El sujeto obligado a tributar es quien genera el dinero. Si dice que hay 80 millones que faltan en juego, en negro, va a tener que pagar los impuestos”, deslizó Burlando.
Poco después de las 17 Morla fue el primero en aparecer para contar lo sucedido: “Se celebró audiencia de mediación, explicamos los puntos críticos de la auditoría y ellos lo recepcionaron; Burlando tomó nota de lo que estamos planteando y Claudia dijo que había cosas de las que se enteraba ahora”.
Morla remarcó que “hay comisiones de 45 mil dólares que se pagaron a gente inexistente”, precisó que se citó a declarar a esas personas que habrían recibido pagos y resaltó que el 6 de agosto volverán a reunirse.
“Acá no se trata de estrategia, es todo categórico. Diego quiere su plata como dijo él y nada más”, afirmó Morla, tras aclarar que Maradona no tendría obligaciones con el fisco argentino porque reside en Dubai.
Burlando dio su versión de los hechos: “Vamos a analizar las inquietudes que distan mucho de ser las que se decían”, confió en que habría un acuerdo y aseguró que el monto que se le estaría reclamando a Claudia es “muchísimo menor” del inicial.
El penalista añadió que Maradona le adeudaría dinero a su primera mujer por otras cuestiones relativas a la disolución del matrimonio y la manutención de las hijas, por lo que confió en poder arribar a un acuerdo en la futura conciliación.