ONGs de lucha contra el SIDA, representantes gubernamentales del mundo occidental y líderes del mundo entero expresaron su gran inquietud por el mensaje del Papa Benedicto XVI contra el uso del preservativo y, sobre todo, por las consecuencias que pueda tener su mirada en la lucha contra el sida.
Mensajes de este tipo "ponen en peligro las políticas de salud pública", declaró hoy un portavoz del ministerio francés de Exteriores. Tras precisar que al Gobierno francés no le corresponde emitir ningún tipo de juicio sobre la doctrina de la Iglesia, el portavoz insistió en la preocupación que han suscitado las declaraciones del Pontífice en su viaje a Yaundé.
Por su parte, la Asociación Alemana de Ayuda contra el Sida (DAH) acusó al Papa de "pecar contra toda la Humanidad" con su rechazo a los condones, reiterado justo antes de su viaje al Africa.
"En vista del dolor multitudinario que causa el SIDA en África, el rechazo categórico a los condones por parte del Vaticano es un acto de cinismo y de desprecio a la Humanidad", dice la DAH en un comunicado.
“¿El Papa vive en este siglo?” Esa es la pregunta que se hizo una ONG de Camerún luego de que el Papa dijera sus polémicas observaciones y calificó sus palabras de "ciegas y desafortunadas".
"Es una consternación", dijo Alain Fogue, del Movimiento Camerunés por el Acceso a los Tratamientos (MOCPAT). "Las personas no van a hacer lo que dijo el Papa. Él vive en el cielo y nosotros en la tierra", agregó.



























