Bogotá.- La Policía colombiana capturó hoy en la región del Urabá Antioqueño a Daniel Rendón, alias Don Mario, jefe de una banda paramilitar dedicada al narcotráfico que tenía vínculos con carteles de México y por el que las autoridades ofrecían una recompensa de 2,1 millones de dólares.
La captura de Don Mario se produjo en una zona rural entre las poblaciones de Apartadó y Necoclí, en el departamento de Antioquia, donde fue sorprendido en un campamento con cerca de treinta guardaespaldas, que también fueron detenidos.
Rendón fue trasladado e n horas de la tarde bajo un riguroso esquema de seguridad a los centros de reclusión la sede de la Policía Judicial de Bogotá, donde el comandante policial colombiano, general Oscar Naranjo, dijo que al detenido se le atribuyen más de 3.000 asesinatos en los últimos 18 meses.
Los preparativos para la captura del capo se iniciaron desde hace nueve meses, cuando expertos en inteligencia se dedicaron a seguirle los pasos y a hacer interceptaciones de comunicaciones de miembros de la banda que dirigía.
La fase final de la captura fue iniciada hace un mes e incluyó cerca de 600 comandos de un grupo de élite de la Policía Judicial en las localidades de Apartadó y Necoclí, en la región del Urabá, fronteriza con Panamá, donde había centrado sus operaciones el delincuente.
El ministro de Defensa de Colombia, Juan Manuel Santos, indicó: “Se le fue cerrando el cerco hasta que se lo capturó hoy. Este es un golpe muy fuerte a todas estas bandas criminales que tanto daño le han hecho al país". También confirmó que se pagará la recompensa que se ofrecía por el capturado.
"Fue capturado virtualmente como un perro, abrazado, acurrucado a una palma y comiendo sólo arroz”, sostuvo.
Santos afirmó que la estructura creada por Don Mario, de quien dijo se “autoproclamaba como un comandante del Ejército”, había llegado a obtener ganancias mensuales de aproximadamente 5.000 millones de pesos mensuales (cerca de 2,1 millones de dólares).
Don Mario, de 43 años de edad, comandaba un grupo paramilitar de aproximadamente un millar de hombres llamado Autodefensas Gaitanistas, que integraban ex guerrilleros y paramilitares y que es considerado como uno de los principales carteles del narcotráfico en el país.
Tráfico de grandes proporciones. Estados Unidos sindica a Don Mario de haber enviado más de 100 toneladas de cocaína a ese país a través de Centroamérica. Medios locales como la revista “Semana” habían señalado en meses pasados que el narcotraficante estaba buscando una negociación con las autoridades estadounidenses.
El presidente Alvaro Uribe había pedido varias veces en público durante las últimas semanas la captura de Rendón y otros grandes capos del narcotráfico.
Uribe fue informado de la captura mientras visitaba en Río de Janeiro a su homólogo brasileño, Luiz Inacio Lula da Silva, a quien dijo que se trata de una exitosa operación de las autoridades colombianas contra uno de los más poderosos jefes del narcotráfico.
Tras la captura de Don Mario, las autoridades se concentran en la búsqueda de Daniel Barrera (alias El Loco), acusado de tener conexiones con la guerrilla de las Farc; de Pedro Guerrero (Cuchillo), jefe del paramilitar Ejército Revolucionario Popular Antiterrorista; y de Diego Rastrojo Pérez.
Estos capos, cuyos nombres no son tan conocidos pero tienen un gran poder, tomaron el control del negocio tras la muerte, captura o extradición a Estados Unidos de prominentes jefes de los ya extinguidos carteles de Medellín y de Cali, que dominaron el negocio en las décadas del '80 y '90, y del Norte del Valle, al que se le considera desaparecido desde hace poco tiempo.
Un hermano de Don Mario, Freddy Rendón, alias El Alemán, está preso desde hace varios meses, en el marco de las negociaciones entre el gobierno y los grupos paramilitares de ultraderecha, que entre 2003 y 2006 desmovilizaron a casi 32.000 miembros.
Don Mario se desmovilizó al amparo de los acuerdos con el gobierno, pero hace tres años retornó a la clandestinidad y poco a poco se fue convirtiendo en uno de los principales narcotraficantes del país.
La Fiscalía investiga al mafioso y paramilitar en once procesos por los delitos de concierto para delinquir, homicidio, narcotráfico y sedición, por los cuales tenía en contra siete órdenes de captura. (DPA)