El juez federal Norberto Oyarbide ordenó ayer otro allanamiento a una farmacia de la obra social de los bancarios (Osba), esta vez la que está ubicada en Presidente Perón al 300, a pocos metros de la sede central, para buscar remedios vencidos o adulterados y otros elementos de prueba. El procedimiento comenzó pasadas las 15 y cerca de las 19 continuaban los efectivos y técnicos dentro del local, que tenía sus persianas bajas.
Respecto del procedimiento efectuado anteayer al Policlínico Bancario, Oyarbide confirmó que secuestraron la documentación que buscaban y comprobaron la existencia de medicamentos vencidos para pacientes cardíacos, en una heladera que no estaría habilitada.
El juez contó que “una denuncia anónima” recibida en la oficina del fiscal Luis Comparatore advirtió que “en ese centro de salud se había escondido documentación en un determinado sitio. Por eso se ordenó el allanamiento y se secuestró la documentación que se buscaba en el lugar referido”. Añadió que “hemos encontrado en una heladera medicación vencida”.
Sin embargo, Jorge Fainstein, director del Policlínico Bancario, dijo ayer que “la jefa de enfermeras revisa constantemente los remedios, y dijo que ahora le aparece medicación vencida”, por lo que estimó que alguien se la estaría “plantando”.
Fainstein dijo desconocer la existencia de documentación en un altillo y especuló que podría ser “un depósito que contiene material administrativo de la sede de la obra social de la calle 25 de Mayo, con fecha del 2006 para acá”.
El director del policlínico comentó también que los remedios localizados anteayer durante el procedimiento estaban “en algunos dormitorios de los médicos” aunque no pudo precisar por qué se los había encontrado allí.
El interventor de la Osba, Pedro Ferrara, informó que una oficina de la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología (Anmat) se instaló en la planta baja del policlínico para evacuar todas las consultas de los afiliados sobre la procedencia de los remedios que se llevan de la farmacia.
Ferrara dijo que esta medida se había dispuesto en respuesta a “la angustia de los pacientes que están pasando un momento crítico porque no saben si los que están tomando están bien o no” y añadió que si Fainstein sospecha de que le están “plantando” remedios vencidos “debería hacer la denuncia a la policía”.
El interventor anunció que en los próximos 15 días pondrá “en disponibilidad a toda la línea de conducción de la obra social” para saber “qué rol juega cada uno y su participación en estas situaciones. Pero no queremos apresurarnos”, aclaró.
































