Un sismo de 7,1 grados que remeció ayer la Ciudad de México provocó el colapso de edificios en varios puntos de la capital y dejó al menos 139 muertos y un número indeterminado de personas atrapadas bajo los escombros.

Un sismo de 7,1 grados que remeció ayer la Ciudad de México provocó el colapso de edificios en varios puntos de la capital y dejó al menos 139 muertos y un número indeterminado de personas atrapadas bajo los escombros.
Horas después de que cesara el movimiento que provocó el derrumbe de varias estructuras y fugas de gas que derivaron en incendios, la angustia y el desconcierto de los mexicanos seguía latente en las calles. Los comercios cerraron, el tráfico mantenía las avenidas paralizadas y desde sus automóviles la gente escuchaba angustiada los últimos reportes de daños.
El sismo ocurrió menos de dos semanas después de otro de 8,1 grados de magnitud que dejó más de 90 muertos y en el día del 32º aniversario del terremoto de 1985, el más letal en la historia del país que dejó más de 6.000 muertos.
Entre el caos y el pánico, gente ubicada en distintos lugares de la ciudad compartió en las redes sociales imágenes que mostraban casas destruidas, humo saliendo a través de las ventanas de edificios y grietas profundas en algunas avenidas.
El Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS) indicó que el temblor tuvo una magnitud de 7,1 grados. El epicentro se localizó en el límite entre los estados Puebla y Morelos, 12 kilómetros al sureste de Axochiapan (Morelos) y a 120 kilómetros de la Ciudad de México, mientras que la profundidad fue de 57 kilómetros.╠
□ El movimiento telúrico que comenzó a las 13.14 hora local (18.14 GMT), derrumbó al menos una treintena de edificios en varias zonas de la Ciudad de México, como las colonias Condesa, Del Valle, Narvarte, Centro, Coyoacán y Xochimilco, entre otras.
Anoche, el coordinador nacional de Protección Civil, Luis Felipe Puente, escribió en su cuenta de Twitter que el número total de fallecidos ascendía a 139 en todo el país: 64 en Morelos, 36 en la Ciudad de México, 29 en Puebla, nueve en el Estado de México y uno en Guerrero. Poco antes, el gobierno de Oaxaca emitió un comunicado donde mencionaba un fallecido más, lo que elevaría la cifra a 140, pero Puente no confirmó esta información.
□ Horas antes se informó que al menos 70 personas habían sido hospitalizadas por heridas tras el temblor. Algunos reportes señalaban que un par de niñas enviaron mensajes de WhatsApp a sus familiares mientras permanecían bajo los escombros de una escuela que se desplomó, pero esto no pudo confirmarse de inmediato.
□ En el sur de la capital mexicana tres torres de apartamentos colapsaron en una misma calle.
La Cancillería argentina señaló que hasta anoche no había "connacionales afectados por los dos sismos", según un comunicado oficial. "Se está en contacto con las autoridades locales a fin de verificar existencia de damnificados argentinos", agregó el texto.
Además, recordó que el aeropuerto del DF canceló la totalidad de los vuelos.
Las primeras imágenes que circularon en televisión y redes sociales dieron cuenta de los derrumbes en las colonias Condesa y Roma y al menos un edificio se desplomó en la Zona Rosa. También mostraron afectaciones al sur de la ciudad.
Edith López, vendedora de un mercado de 25 años, dijo que estaba en un taxi cuando se sintió el temblor y que observó cómo se rompían las ventanas de algunos edificios. De inmediato trató de localizar a sus hijos, que había dejado encargados a su madre.
En otra parte de la capital, en la avenida Álvaro Obregón, Gala Dluzhynska tomaba una clase junto a otras 11 mujeres cuando empezó el sismo. El edificio en el que se encontraba colapsó.
Más de dos horas después, Dluzhynska se encontraba sobre la acera cubierta de polvo. Tenía un pie vendado a causa de una cortadura y dijo que horas antes se percató de la vulnerabilidad del lugar. Tan pronto inició el movimiento, ella y sus compañeras salieron corriendo mientras escuchaban cómo las ventanas y el techo crujían a sus espaldas. Tras caer por las escaleras la gente empezó a caminar por encima de ella. La mujer gritó por ayuda y alguien le tendió una mano para levantarse. Dijo que el polvo era tan denso que no podía ver nada. "Ya no habían escaleras, eran piedras".
Cuando finalmente lograron llegar a la entrada el edificio estaba cerrado, pero un guardia de seguridad abrió la puerta.
Afuera, el caos.
"Yo creo que sobrevivimos los que estábamos más abajo", dijo la mujer. En el lugar aún buscan a una de sus compañeras.
El pasado 7 de septiembre se registró un temblor de 8,1 grados de magnitud en el sur del país que también se sintió en la capital mexicana y dejó 90 fallecidos además de miles de viviendas dañadas o derruídas, sobre todo en los estados sureños de Chiapas y Oaxaca.



