Cañada de Gómez.— Los chicos del barrio sur probablemente no olvidarán el
primer chapuzón en los nuevos natatorios que las autoridades municipales acaban de habilitar en el
polideportivo Víctor y Agulino Carbonari, donde anualmente se lleva a cabo el festival las Tres
Lunas de Cañada.
La obra, largamente anhelada por los vecinos de ese sector de la ciudad, viene a
saldar una deuda con un barrio postergado en obras municipales. Es que el hasta hoy patio trasero
se está transformando en la fachada de Cañada a partir de la autopista Rosario-Córdoba.
Inversión. Los trabajos, que demandaron una inversión de unos 300 mil pesos,
consistieron en la construcción de dos natatorios (uno olímpico y otro para los más chicos), además
de parrilleros, mesas, quinchos, playón para deportes y un espacio verde ya forestado.
El parque sur llevará el nombre de Estéfani Stankevicius, más conocida como tía
Lala, una de las vecinas que luchó por el progreso de ese barrio. Incluso estuvo en el grupo de los
primeros pobladores que crearon el festival folclórico más concurrido de la zona.
La nieta de la tía Lala, Brenda Luján, agradeció a las actuales autoridades
municipales, quienes "cumplieron un sueño de ella y de muchos vecinos", y añadió con lágrimas en
los ojos que ella amaba este barrio por el que luchó toda su vida.
Idénticas palabras de agradecimiento tuvo el titular de la asociación de amigos
del polideportivo, Juan Peralta, quien resaltó la importancia del parque para la recreación de los
vecinos. Luego le hizo entrega a la intendenta Stella Clérici de un pergamino en
agradecimiento.
Clérici, emocionada, dijo que en toda gestión siempre hay momentos difíciles y
hermosos, y añadió que este es uno de los más gratos que le ha tocado vivir: "Pudimos hacer
realidad el sueño de muchas personas".
"Esto nació como un espacio de disfrute una vez al año más algún partido de
fútbol o de bolitas que le fuimos sumando, ahora se completa más con estos natatorios. Esto es para
que todos los disfruten y sobre todo que lo cuiden", añadió.
Al cierre se hizo la entrega de un presente a los descendientes de Víctor y
Agulino Carbonari, quienes donaron el predio, y luego se habilitó el natatorio municipal con un
chapuzón por parte de la enorme cantidad de chicos que estaban esperando ese momento para comenzar
a disfrutar.