Esta situación pone en riesgo la salud de miles de personas, especialmente de aquellas más expuestas: personas mayores, con enfermedades crónicas, en situación de calle o que residen en viviendas sin aislamiento térmico adecuado. Frente a este escenario, una solución urgente y necesaria está ganando protagonismo: los refugios climáticos.
Un refugio climático es un espacio, interior o exterior, que ofrece alivio térmico durante episodios de calor extremo. No se trata de nuevas infraestructuras, sino de espacios ya existentes —como bibliotecas, centros comunitarios, escuelas, museos, o parques y plazas con suficiente arbolado— que se adaptan para funcionar como lugares seguros donde cualquiera pueda resguardarse del calor. Para cumplir su función, estos espacios deben contar con ciertas condiciones mínimas: climatización adecuada o sombra natural, acceso a agua potable y baños, asientos disponibles, buena señalización y horarios compatibles con las necesidades de la comunidad durante los días más calurosos.
En Rosario, el municipio lanzó durante la temporada de verano 2023/2024 una red de refugios climáticos como parte del Plan Local de Acción Climática 2030 (PLAC 2030), con el objetivo de proteger a las personas más vulnerables ante el aumento de eventos extremos relacionados con el cambio climático. En su primera etapa, la red contó con 20 espacios habilitados. Para el verano 2024/2025, la red se amplió de forma significativa y hoy incluye 78 lugares entre instituciones públicas, privadas y espacios verdes. Estos refugios brindan acceso a agua, zonas frescas con buena ventilación o climatización, mobiliario para descansar e información sobre la crisis climática. Se proponen como una respuesta inmediata para mitigar los efectos del calor extremo sobre la salud pública, especialmente en sectores más expuestos por su situación social, económica o habitacional.
En paralelo, Rosario es una de las ciudades que forma parte del proyecto europeo IMAGINE Adaptation, que trabaja con gobiernos locales y comunidades para repensar cómo definimos y evaluamos una adaptación climática exitosa. En Rosario, el equipo del proyecto colabora estrechamente con la Dirección de Cambio Climático para definir qué es un refugio climático en el contexto rosarino y cómo asegurar que realmente proteja a quienes más lo necesitan.
No se trata sólo de contar con una lista de edificios o espacios “disponibles”, sino de garantizar que esas personas puedan llegar a ellos, se sientan bienvenidas, encuentren alivio y reciban apoyo si lo requieren. A través de talleres participativos, entrevistas y ejercicios de evaluación colaborativa, IMAGINE Adaptation busca aportar evidencia y acompañar al municipio en la mejora continua de esta política de adaptación.
Rosario no parte de cero. Ya ha implementado políticas y programas urbanos que buscan construir una ciudad más resiliente. Entre ellos se incluyen iniciativas para aumentar el arbolado urbano, reducir el asfalto y rehabilitar viviendas. Los refugios son una de esas medidas necesarias y urgentes en una ciudad que ya está sintiendo los efectos del cambio climático. No son una solución mágica, pero ofrecen un respiro necesario. Y ese respiro puede salvar vidas.
Ana Terra Amorim Maia
Ingeniera Ambiental e investigadora en adaptación y gobernanza climática en BC3, Basque Centre for Climate Change, en Bilbao, España. En su trabajo, apoya a ciudades de distintos países a evaluar cómo sus políticas de adaptación climática están mejorando la resiliencia y el bienestar de las personas, especialmente de quienes más lo necesitan. Tiene experiencia directa en el diseño y evaluación de redes de refugios climáticos urbanos, y actualmente colabora con el municipio de Rosario en el marco del proyecto IMAGINE Adaptation. Ana es ingeniera ambiental por la Universidad de São Paulo (Brasil), con un máster en Estudios Ambientales – Ciudades y Sostenibilidad, otorgado por cuatro instituciones europeas, y doctorado en Ciencia y Tecnología Ambientales por la Universidad Autónoma de Barcelona, donde investigó las políticas locales de adaptación desde una mirada de justicia interseccional.
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