¿Quién puede decir realmente qué es la argentinidad? ¿Qué significa ser argentino? La verdad es que son cuestiones sobre las que ni siquiera me animo a pronunciarme, y no sé si alguien debería hacerlo.

La 2ª Semana del Clima, luego de ser la primera de Sudamérica, será un espacio para que los argentinos podamos construir para competir unidos.
Por Diego Sueiras
¿Quién puede decir realmente qué es la argentinidad? ¿Qué significa ser argentino? La verdad es que son cuestiones sobre las que ni siquiera me animo a pronunciarme, y no sé si alguien debería hacerlo.
En este momento hay legisladores y políticos que promueven una ley de tierras que permitiría adquirir territorio argentino de manera indiscriminada a cualquier extranjero y sin límites. Es decir, que una persona o una sociedad pudiera comprar extensiones enormes de nuestro territorio, provincias enteras o hasta la mismísima Patagonia. Y, por otro lado, Lilita Carrió luchando contra esta ley y adelantando que denunciará por “traidores a la patria" a quienes promuevan una ley de estas características, en referencia a una figura contemplada por la Constitución Nacional en sus artículos 29 y 119. Este es un debate al que todos los argentinos deberemos estar muy atentos y sobre el que tendremos que sentar posición.
Evidentemente, existen diferentes posturas acerca de qué implica el ser argentino. Lo que para algunos representa una defensa de la soberanía, para otros puede ser una oportunidad de inversión y desarrollo. No hay una única mirada sobre la Argentina ni, probablemente, una única manera de entender qué significa ser argentino.
Pero de algo sí estoy convencido: de la poderosa energía que se despliega cuando los argentinos trabajamos unidos detrás de un objetivo común. Puede ser un objetivo deportivo, político o socioeconómico. Puede ser la defensa de una causa o la respuesta frente a una amenaza. Pero hay un objetivo que no podemos soslayar: la defensa de nuestros bienes comunes, no sólo para nuestra generación, sino también para las futuras.
Hace poco se aprobó una ley que pone en riesgo a los glaciares y, al mismo tiempo, se dejó vencer sin renovación una ley que promovía las energías renovables. Lo que está en juego son recursos económicos, ¡plata!. Pero también está en juego la salud de los argentinos y la posibilidad de autodeterminación que tiene la población de una nación para decidir sobre su propio futuro.
Recientemente, con una delegación organizada por la Fundación Nueva Generación Argentina, participamos en gestiones ante la Organización Mundial del Comercio (OMC), junto a senadores de la provincia de Santa Fe y acompañados por la misión de la Embajada Argentina en Ginebra. Allí reclamamos para que no se cerraran los mercados europeos al biodiésel argentino. Estaban en juego 390 millones de dólares para Santa Fe. Y gracias a la conjunción de esfuerzos entre el Estado nacional, la Cancillería, el gobernador, el ministro de Producción y productores de biodiesel de nuestra provincia, esa medida fue rechazada en la Unión Europea. Otra muestra de lo que podemos lograr trabajando unidos.
La Segunda Semana del Clima de Rosario -que se realizará en octubre y será organizada por la FNGA, la Municipalidad de Rosario, el gobierno de Santa Fe y actores aliados de todos los sectores- dará la oportunidad de unificar criterios y fijar objetivos entre empresarios, productores, académicos, defensores del ambiente, la sociedad civil y la política. Será una oportunidad para colaborar en la construcción de una estrategia que nos permita competir por nuestra celeste y blanca, levantando la voz de nuestra región y generando impacto en los foros internacionales.
Porque, en definitiva, más allá de lo que cada uno entienda por argentinidad, hay algo que deberíamos poder compartir: la capacidad de trabajar unidos cuando existe un objetivo común. Y hoy ese objetivo no puede ser otro que defender nuestros bienes comunes, nuestra producción, nuestra salud y el futuro de las próximas generaciones. Y en eso no cabe ninguna duda: tenemos que ponernos la camiseta.


