París.— Aunque no fue confirmada oficialmente, la noticia causó gran revuelo en Francia: a
escasos tres meses de su separación de Cecilia, el presidente Nicolas Sarkozy contrajo matrimonio
con la ex modelo y cantante italiana Carla Bruni, según informó ayer el diario local L’Est
Republicain.
El enlace se celebró el jueves pasado en el Palacio del Elíseo, señaló
el periódico en su página web, en base a declaraciones de un hombre de confianza de los supuestos
contrayentes. L’Est Republicain, el mismo diario que dio por segura la separación entre
Sarkozy y Cecilia, asegura que se trató de una ceremonia “pequeña y muy íntima”.
Fuentes del Elíseo no han confirmado ni desmentido la versión del
periódico, mientras Sarkozy se encuentra de gira por el Golfo Pérsico. Al ser consultado sobre este
asunto, el consejero de comunicación del presidente, Franck Louvrier, que acompaña al mandatario
galo en su gira, declaró que esa información corresponde a la vida privada de Sarkozy y que no
tenía “ningún comentario que hacer”.
Para el mandatario, de 52 años, se trata de su tercer matrimonio. Bruni,
de 40 años, también estuvo casada anteriormente con el intelectual Raphael Enthoven, con quien
tiene un hijo de seis años.
Una mujer particular. A la ex top model además se le atribuyen numerosas
relaciones sentimentales con famosos, entre ellos los rockeros Eric Clapton y Mick Jagger, el
multimillonario Donald Trump y el actor Kevin Costner. La cantante indicó, por su parte, en una
entrevista, que no está hecha para la vida en pareja y que ocasionalmente se inclina por la
poligamia.
Sarkozy reconoció recientemente de forma oficial su relación con Bruni
ante cientos de periodistas, tras pasar con ella unas vacaciones. “Es algo serio”, dijo
el martes pasado al ser interrogado sobre sus planes de matrimonio. “Pero no será el
(periódico) Journal du Dimanche quien fije la fecha. Es muy posible que lo sepan cuando ya haya
sucedido”, agregó mostrando su dedo para subrayar la ausencia de una nueva alianza. El
Journal du Dimanche había mencionado el 9 de febrero como probable fecha del enlace.
Desde que se dejaron fotografiar juntos en el parque Eurodisney a
mediados de diciembre, la relación del presidente con la espigada cantante ocupa intensamente a la
prensa francesa. Entre la Navidad y el Año Nuevo viajaron a Egipto y Jordania, en unas vacaciones
pagadas por un industrial amigo de Sarkozy.
Problemas de protocolo. El matrimonio le evitaría a la pareja algunos problemas de
protocolo. El presidente francés se encuentra ahora de visita en Arabia Saudita, pero su novia no
pudo acompañarlo esta vez: en este país musulmán el contacto entre un hombre y una mujer que no
están casados es castigado con latigazos. Algo similar sucedió cuando Sarkozy quiso viajar a la
India con Bruni, según reveló la prensa.
Los diarios británicos también habían adelantado que, de no estar
casados, Sarkozy y la ex modelo tendrían que alojarse en habitaciones separadas en el castillo de
Windsor, durante la visita de Estado que realizarán al Reino Unido del 26 al 28 de marzo.
La sombra de la ex. Mientras tanto, en Francia aparecieron casi al mismo tiempo
tres libros sobre la ex esposa de Sarkozy. En uno de ellos, titulado “Cecilia”, la
periodista Anna Bitton, confidente durante un tiempo de la otrora primera dama, asegura que Cecilia
calificaba a su marido de tacaño y mujeriego. Los abogados de Cecilia intentaron evitar que el
libro se pusiera a la venta, pero el Tribunal de Gran Instancia de París finalmente no admitió la
demanda.
Además de esta biografía no autorizada, salieron otros dos libros sobre
la segunda esposa del presidente: “Ruptures”, del también periodista Ives Deray, el
mismo que la entrevistó tras su divorcio, y “Cecilia, la face cachée de l’ex premiere
dame” (Cecilia, la cara oculta de la ex primera dama), en la que Denis Demonpion y Laurent
Leger aportan un curioso retrato de la vida de una burguesa ambiciosa con escaso bagaje
intelectual.

























