El candidato derechista a la presidencia de Chile, Sebastián Piñera, dio un inesperado giro en su campaña electoral al matizar su postura sobre la gratuidad en la educación superior y admitir la posibilidad de expandir el beneficio según lo permita el crecimiento económico. El ex jefe de Estado modificó su postura contraria a ampliar la gratuidad luego de que el senador Manuel José Ossandón de Renovación Nacional decidiera apoyarlo con vistas a la segunda vuelta presidencial del 17 de diciembre, con la condición de apoyar la medida, que fue impulsada por la presidenta socialista Michelle Bachelet. "Obvio que todos queremos que haya gratuidad lo máximo posible, pero que hay hacerlo de forma responsable. Hacer promesas en el aire para después no cumplirlas es el peor engaño a la ciudadanía", afirmó Piñera.




























