La oposición de centroizquierda de Chile fracasó en su intento de lograr los votos oficialistas que necesitaba para aprobar por dos tercios en el Senado un juicio político para destituir al presidente Sebastián Piñera.

La oposición de centroizquierda de Chile fracasó en su intento de lograr los votos oficialistas que necesitaba para aprobar por dos tercios en el Senado un juicio político para destituir al presidente Sebastián Piñera.
La oposición necesitaba 29 de los 43 votos del Senado para remover al mandatario, pero como sólo tiene 24, era imprescindible que obtuviera cinco sufragios del oficialismo de centroderecha. Aunque la votación aún no concluía en la noche de este martes, ya votaron 15 de los 19 legisladores gobiernistas, lo que hacía imposible que llegara a los 29.
El fracaso del juicio político contra Piñera se esperaba porque era muy improbable que cinco oficialistas aprobaran accionar contra el presidente, al que la oposición acusa de favorecer la venta de una propiedad familiar durante su primer mandato.
La crucial sesión se produce a sólo cinco días de que los chilenos acudan a las urnas para elegir presidente para el período 2022-2026. Al término de su mandato el 11 de marzo de 2022, será Piñera quien entregue los símbolos del poder al ganador de los comicios presidenciales.
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El mandatario sigue en funciones tras la admisión del juicio político por la Cámara de Diputados hace una semana, y sólo tiene prohibido salir de Chile. Cuando se formalice el rechazo del juicio político, su arraigo será levantado.
Las acusaciones contra él eran "haber infringido abiertamente la constitución y las leyes" y "haber comprometido gravemente el honor de la nación" y se votaban por separado.
El voto que selló la caída del juicio político contra Piñera, que impidió a la oposición obtener los cinco sufragios oficialistas, fue el de la senadora conservadora Luz Ebensperger, quien rechazó las dos acusaciones. Dijo que no basta con hacer una acusación, "hay que probarlo". En el momento en que se tornó imposible que la oposición lograra los dos tercios, el abogado defensor de Piñera, Jorge Gálvez, y el ministro de la Presidencia, Juan José Ossa, se pararon a darle la mano a la legisladora.
La senadora Isabel Allende, hija del ex presidente socialista Salvador Allende, derrocado por los militares en 1973, fue la octava en intervenir ante el pleno y respaldó ambos cargos, luego de señalar que "los presidentes deben terminar sus mandatos, pero éste es un caso distinto".
El Senado sesionará hasta que la acusación sea votada por todos los legisladores.


Por Isabella Di Pollina

