Asunción. — En tiempo récord y con abrumadora mayoría, el Senado del Paraguay destituyó al presidente Fernando Lugo, en medio de protestas de simpatizantes del mandatario. Lugo fue destituido por "mal desempeño de sus funciones" y acusado de ser responsable de la masacre de 11 campesinos y 6 policías ocurrida hace una semana en una zona rural. Minutos después de su destitución, Lugo habló al país por televisión. "Esta noche salgo por la puerta más grande de la patria, por la puerta del corazón de mis compatriotas", se despidió Lugo en su último discurso desde el Palacio de López, sede del gobierno. La Unasur condenó el procedimiento de manera unánime (ver página 23). La OEA, al contrario, consideró legítimo al procedimiento, aunque "apresurado".
Lugo fue destituido en una sesión que se extendió por cinco horas y apenas un día después de que la cámara de Diputados elevó el juicio político en su contra. La votación en el Senado fue de 39 a favor, 4 en contra y 2 ausentes, sobre los 45 senadores que integran la Cámara alta. Lugo fue juzgado por "tolerancia y asistencia" a invasores ilegales de tierras, la no captura de integrantes de un grupo guerrillero y la muerte de seis policías y 11 campesinos durante el desalojo en una reserva forestal el viernes pasado. Lugo asumió el 15 de agosto de 2008. Fue el primer presidente que no pertenecía al Partido Colorado en 6 décadas. Gobernó por 3 años y 10 meses
Asumió Franco. El vicepresidente Federico Franco, de 49 años, militante del Partido Liberal Radical Auténtico (PLRA), asumió de inmediato el mando para completar el período de gobierno de cinco años, hasta agosto de 2013. "Vamos a continuar todo lo que se hizo en este período que se haya hecho bien. Vamos a dar un énfasis especial a la industrialización", declaró al asumir con la banda presidencial sobre el pecho. Franco había acompañado a Lugo en la fórmula presidencial de la coalición Alianza Patriótica para el Cambio en abril de 2008, en las que la derrotó al hasta entonces hegemónico Partido Colorado, impulsor ahora de la destitución de Lugo.
En las afueras del edificio del Congreso, en la Plaza de Armas, los adherentes de Lugo intentaron llegar hasta el Parlamento para repudiar a los senadores pero las fuerzas antimotines los reprimieron con chorros de agua, gases e incursiones de la caballería. "Aquí terminó la atención al pueblo pobre. El gobierno quedó nuevamente en manos de la derecha, la oligarquía de siempre", dijo Antonio Fernández, un humilde vendedor de baratijas. Giselle López, llorando, acusó a los policías "por el ataque policial contra nosotros. Ni siquiera nos movimos de la plaza pero vinieron a golpearnos con los chorros de agua, incluso los periodistas fueron lanzados al piso".
El adiós. Lugo aceptó rápidamente la destitución y se despidió del cargo. "Hoy no es Fernando Lugo el que recibe un golpe. No es Fernando Lugo el que es destituido, es la historia paraguaya, su democracia, la que ha sido herida profundamente, en la que han sido transgredidos todos los principios de la defensa, de manera cobarde, alevosa y espero que sus ejecutores tengan presente la gravedad de sus hechos", declaró por televisión desde el palacio presidencial. "No obstante, como siempre he actuado en el marco de la ley, aunque haya sido torcida como una frágil rama al viento, me someto a la decisión del Congreso y estoy dispuesto a responder siempre, con mis actos, como ex mandatario nacional", añadió. "A los conciudadanos y conciudadanas, que no se les niegue el derecho de manifestar su opinión y hago un profundo llamado a que cualquier manifestación sea con aristas pacíficas", sostuvo Lugo. "Que la sangre de los justos no se derrame nunca más por causa de intereses mezquinos en nuestro país", manifestó. "Con casi cuatro años de ejercer la presidencia de la república del Paraguay hoy me despido como presidente, pero no me despido como ciudadano paraguayo. Iré a servir allí donde me necesiten, como lo había jurado". Acto seguido lanzó una dura acusación a sus enemigos: "Fernando Lugo no responde a clases políticas, a la mafia, ni al narcotráfico. Este ciudadano respondió y seguirá respondiendo, ayer, ahora y siempre, al llamado de los compatriotas".
El antecedente. La destitución de Lugo es la primera de un mandatario desde 1989, cuando terminó la larga dictadura de Alfredo Stroessner. En 1999, el mandatario Raúl Cubas quedó al borde de ser destituido por juicio político, por el asesinato del vicepresidente Luis Argaña y de siete jóvenes manifestantes, pero se adelantó a la votación al renunciar un día antes de que se votara su salida del cargo y se exilió en Brasil.
Michael Shifter de Diálogo Interamericano, comentó: "La oposición manipuló el sistema, adhiriéndose a la letra de la ley pero apartándose del principio democrático. Es difícil ver que las acusaciones dirigidas contra él no sean más que un pretexto para la eliminación de un presidente impopular".
Acto en Rosario
La colectividad paraguaya en Rosario organizó anoche un acto espontáneo de protesta contra la destitución de Lugo frente al consulado de ese país, en la esquina de Mitre y Córdoba. En Capital Federal, integrantes de la comunidad paraguaya se concentraron en el Obelisco, para repudiar la destitución de Lugo.