Los Angeles.— A días del “supermartes” 5 de febrero, cuando se celebrarán
internas en más de 20 Estados, los precandidatos presidenciales estadounidenses trabajan para
atraer el voto de millones de latinos, un enorme y creciente bloque electoral cada vez más decisivo
a la hora de definir las carreras a la Casa Blanca.
Según estimaciones, el 60% de los 16 millones de hispanos registrados
para votar elegirá a su precandidato el próximo martes, incluyendo a los tres millones de hispanos
de California, el Estado que más delegados dará tanto para los demócratas como para los
republicanos.
Además de California, los latinos también podrían inclinar la balanza en
otros Estados con muchos delegados de los que votan el martes, como Arizona y Nueva York, donde
representan el 13 y el 11% del electorado, respectivamente.
Dado que la mayoría de los latinos —alrededor de un 57%— se
declara demócrata o pro-demócrata, se espera que su impacto sea mayor en la carrera presidencial de
este partido, que se juega entre la senadora por Nueva York Hillary Clinton y al senador negro por
Illinois Barack Obama.
Ventaja de Hillary. La ventaja de 2 a 1 de Hillary sobre Obama entre los latinos en las
internas de Florida y Nevada, los únicos dos Estados con una significativa población latina en los
que se votó hasta ahora, generó dudas sobre la capacidad del senador negro para ganar el crucial
voto hispano del “supermartes”.
En los medios e incluso en los círculos académicos de EEUU se afianza la
creencia de que los latinos no votan por candidatos afroamericanos, porque tienen prejuicios contra
las personas de raza negra.
La campaña de Hillary dice que la senadora ganó entre los latinos porque
ellos tienen buenos recuerdos de la gestión presidencial de su marido Bill, cuando la economía
florecía y muchos hispanos mejoraron su calidad de vida.
Según sondeos, la senadora aventaja a Obama por 3 a 1 entre los latinos
de California, donde cuenta con los apoyos del alcalde de Los Angeles, Antonio Villaraigosa, quien
copreside su campaña, y de la icónica Dolores Huerta, cofundadora de la Asociación Nacional de
Trabajadores del Campo.
Obama, por su parte, consiguió mucha publicidad en California gracias al
apoyo de grandes ejecutivos de la industria de Hollywood como Steven Spielberg, Jeffrey Katzenberg
y David Geffen, quienes también contribuyeron en engrosar las recaudaciones para su campaña.
Estrellas como Jennifer Aniston y Morgan Freeman, entre otros, afirmaron que votarían por él.
Además, el senador de 46 años asegura que los hispanos más jóvenes
—que en California constituyen la mitad de los nuevos votantes registrados— lo
prefieren a él antes que a Clinton, de 60 años.
Minoría republicana. Un 23% de los latinos habilitados para votar se declara republicano, por
lo que se considera que el efecto de su voto es menor, aunque no desdeñable, en la carrera del
partido, que tiene como candidatos favoritos al senador por Arizona John McCain y al ex gobernador
de Massachusetts Mitt Romney.
Romney sacó varios avisos publicitarios en español en California, donde
las encuestas le dan un leve favoritismo sobre McCain entre los latinos. Sin embargo, McCain ganó
el 54% del voto latino en Florida, donde Romney cosechó apenas el 14%, y además cuenta con arrasar
entre los hispanos de su Arizona natal.





























