Educación

Cómo educar para prevenir los femicidios

Educadoras, militantes feministas y una legisladora destacan el papel clave de la Educación Sexual Integral.

Sábado 16 de Febrero de 2019

Solamente en enero de este año se registraron a nivel nacional 24 femicidios (Observatorio Mumalá). Una cifra que convoca a pensar qué puede hacer la escuela para prevenirlos, denunciarlos y educar responsablemente. La relación con la aplicación de la Educación Sexual Integral (ESI) es determinante. Así lo consideran educadoras, militantes feministas y una legisladora cuando analizan qué hacer.

Consultadas por La Capital, destacan el papel decisivo que tiene la ESI ante estos crímenes, la misión de atender a una formación humana, respetuosa de las diferencias, y superadora de prejuicios y estereotipos de género. La perspectiva de derechos y de género es también crucial en esta meta.

La consulta se extendió por conocer qué vinculo establecen entre la ESI y los femicidios, y en qué debiera enfocarse la escuela para abordar esta problemática.

Una perspectiva de trabajo

María Dolores Covacevich integra la Asamblea Permanente por la ESI Rosario. Cuenta que compartió los interrogantes con sus compañeras de este espacio para responder a la consulta. Recuerda que se apropiaron de la consigna del colectivo Ni Una Menos "Sin ESI no hay Ni una Menos" porque están convencidas que "trabajar desde la perspectiva de la Educación Sexual Integral implica repensar los vínculos afectivos en base a los estereotipos de género instalados socialmente". Además resaltan que la ley de ESI (26.150) "es un derecho de todes les educandes", vigente desde el año 2006 y obligatoria para todos los niveles, modalidades, de escuelas públicas y privadas.

"El vínculo entre la ESI, los femicidios y las violencias de género está dado desde el momento en que uno de los ejes de la ESI es trabajar desde la perspectiva de género y de derechos humanos", afirma y advierte sobre un dato temerario: "Desde que arrancó el 2019, prácticamente no dejamos de tener la noticia de una mujer víctima de feminicidio / femicidio, de crímenes de odio a personas trans / travas y de diferentes agresiones y violencias sufridas por el colectivo LGBTIQ ".

De allí que analiza que trabajar desde la perspectiva de la ESI en las escuelas implica abordar transversalmente desde el jardín de infantes hasta los profesorados, "la formación de sujetos autónomos a partir de la perspectiva de género y de derechos humanos". Lo que además implica "respetar y valorar la diversidad sexual, visibilizar y problematizar las relaciones de poder en los vínculos, trabajar desde la afectividad, dejar de educar a princesas frágiles y niños fuertes para educar en igualdad y respeto; trabajar sobres las distintas violencias de género, sobre los mandatos de feminidad y masculinidad, sobre noviazgos y vínculos violentos, entre tantas otras cuestiones". "La ESI —continúa— es la herramienta que tenemos para poder construir desde las escuelas sociedades inclusivas, no binarias, no sexistas, libre de prejuicios y estereotipos de género, infancias y juventudes libres y sobre todo terminar con la ideología del odio y la violencia machista".

Políticas que faltan

Nazarena Galantini participa de la Campaña por la emergencia nacional en violencia contra las mujeres. Opina que la relación entre la ESI y los femicidios "tiene que ver con todo el paquete de medidas y políticas públicas que hacen falta y son necesarias poner en práctica para erradicar la violencia de género". Señala que siempre se alerta que "antes que culmine en femicidio hubo muchísimos signos de violencia anteriores". "Es un proceso —se explaya— donde las violencias van en escala y se dan de diferentes formas. No solamente violencia física y verbal sino de distintos tipos".

Mira a la ESI como fundamental "para poder educar desde la niñez a los jóvenes, sobre todo para construir nuevas masculinidades y nuevas relaciones entre los géneros en donde no haya esta cuestión de la posesión y la propiedad sobre la otra persona: eso es de fondo la violencia de género". Y dice que aunque esta violencia tenga causas muy profundas sociales, culturales e históricas, hay medidas que sí se pueden tomar: "La ESI hoy por hoy es fundamental, porque lo que no se enseña en la escuela se aprende por otro lado y muchas veces de mala manera. A veces la única educación sexual a la que los adolescentes y niños tienen a su alcance es a través de películas y charlas con amigos. Y tal como están planteadas las cosas en esta sociedad patriarcal, esa enseñanza informal y periférica, no sistemática desde el Estado, reproduce prácticas y relaciones violentas y machistas".

Considera que el foco en la enseñanza escolar debe estar en la ESI, y primero en "desestigmatizar" la educación sexual: "Que sexualidad no es solamente genitalidad o reproductividad, sino que es una forma más de relacionarse entre los géneros y las personas. Un aspecto más de las relaciones interpersonales. Hay que desestigmatizar esto de que la sexualidad es sólo con fines reproductivos o de genitalidad. Son mucho más amplias y diversas. Por eso otro punto importante es educar en la diversidad, desestigmatizar que la sexualidad sólo le pertenece a los géneros binarios del varón y la mujer".

Remarca que "la educación sexual es un derecho para todo niño, niña y adolescente". Y que muchas veces "las campañas antiderechos quieren estigmatizar la ESI diciendo que cada familia, institución o provincia puede definir qué hacer o no hacer, cuando eso es una falacia", porque "la educación es un derecho básico". Expresa la batalla que tienen por delante el movimiento de mujeres y el feminismo para que la ESI se implemente con estos argumentos. Y agrega: "Todos y todas tenemos derecho a poder educarnos en el deseo, en la propia decisión de qué hacer y qué no hacer, qué nos gusta y qué no".

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Tema ineludible

Bibiana Romeo es profesora de educación física y tutora de secundaria, además de delegada del Sadop Rosario. Trabaja desde 2017 con las alumnas y los alumnos de 5º en un espacio que se llama "Problemáticas contemporáneas", donde se abordan los temas relacionados con la ESI. Recuerda que la aprobación de este espacio es un proyecto de investigación donde grupalmente se eligen los debates a dar. "Los chicos están muy interesados en la ESI y en temas de violencia. De género pero también en el fútbol o en los noviazgos. Cuestiones que luego exponen a todo el colegio, en forma de paneles en distintas aulas, donde los chicos van rotando por cada salón y haciendo preguntas".

Con respecto a la ESI, recuerda que "más de 70 por ciento de los abusos son intrafamiliares". Un tema que define como ineludible de tratar con las y los estudiantes. "Esa es la importancia de la ESI. Sobre todo también para prevenir embarazos adolescentes que están en aumento. Y además para abrir cabezas y conciencias de que nadie se está metiendo con la educación sexual de ningún hijo, sino que así como se estudia matemática, geografía o historia, también se tiene que hablar de estas problemáticas. Y la ESI tiene que ser transversal en todas las materias", remarca Romeo. Agrega que desde la educación física trabaja la ESI: "El cuerpo y la corporeidad tienen que ser un lugar para vivirlo de la manera que una quiera. Y por sobre todas las cosas ser respetado".

El rol clave del Estado

La diputada Silvia Augsburger (Bloque Igualdad y Participación) define a los femicidios como "la expresión más cruel y acabada de la subordinación social de las mujeres". "El femicidio —explica— sucede porque el varón asesino entiende que la mujer es de su propiedad y debe comportarse como él ordena y si eso no ocurre, el varón debe ejercer su autoridad aún hasta el asesinato". Para hacerle frente a esta realidad apunta que "la ESI es la herramienta educativa más importante para promover relaciones entre los géneros de «pares», de «iguales». Los obstáculos para la efectiva aplicación de la ESI no sólo representan la violación a un derecho impuesto por una ley nacional al que todo niño, niña y adolescente debe acceder, sino que priva a la sociedad toda del instrumento mas adecuado y de mayor impacto para construir sociedades mas igualitarias".

Al ser consultada sobre en qué debiera enfocarse la escuela para abordar la problemática, recuerda que "a partir del 3 de junio del 2015, cuando se produjeron las primeras y masivas movilizaciones callejeras contra la violencia sexista, existe una conciencia social mayoritaria que rechaza y condena la violencia hacia las mujeres". "Sin embargo —profundiza—, no hay una asociación directa que interprete socialmente el vinculo directo entre esa violencia machista y la discriminación social de las mujeres en todos los ámbitos. La escuela debería hacer eje en mostrar el vínculo estrecho, directo entre discriminación y violencia sexista, promoviendo relaciones de género igualitarias". También propone "insistir en que la violencia machista es la expresión más extrema de la discriminación y que para erradicar los femicidios, asesinatos de mujeres por el solo hecho de ser mujeres, hay que erradicar la discriminación por sexo en todos los ámbitos".

La legisladora atribuye al Estado un papel decisivo en esta tarea de prevención: "El Estado tiene la obligación de brindar protección y contención a la comunidad educativa para que en su conjunto asuma la responsabilidad y el compromiso de ser el «ámbito amigable» donde un niño o una niña que padece violencia sexista en su ámbito familiar, pueda contar su padecimiento y encuentre en la comunidad educativa la contención y protección adecuada. Tanto la escuela como el efector de salud son los espacios privilegiados de escucha para detectar situaciones de violencia sexista y de prevención y protección de las víctimas".

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Una delgada línea

Mariana Rossi es profesora en escuelas secundarias, además de integrar la agrupación docente La Freire y la Colectiva de Docentes Feministas del Cordón Industrial. El eje de trabajo de estos espacios —cuenta— son las pedagogías no binarias, las pedagogías trasgresoras que buscan en su trabajo desarmar roles y estereotipos de género. Desde esa perspectiva asegura que el vínculo que hay entre la ESI y los femicidios es muy estrecho: "Una de las principales temáticas que abraza la ESI es el maltrato hacia la mujer y la violencia de género, en las que muchas veces en las escuelas hacemos agua porque no sabemos qué hacer frente a una situación de violencia hacia una alumna o compañera. Y otras veces porque no atacamos el tema de raíz".

Recuerda que en distintas oportunidades les ha tocado estar frente a situaciones de acoso o de noviazgos violentos, tratando de trabajar con esa nena en riesgo, que pueda entender que no son relaciones saludables la que mantiene y que necesita empoderarse, conocerse, descubrir sus derechos para poder cortar con ese vínculo. "El problema que sigue es qué hacemos con ese varón violento, porque puede terminar con ese noviazgo puntual, pero va a violentar a otra mujer. Por eso —detalla— es fundamental primero atender a la prevención y después dar un trabajo continuo con mujeres y varones".

"¿Y qué hacemos con esos varones violentos?", se pregunta para afirmar que "ese varón no nació violento", y que la salida no está en "vigilar y castigar sino en reeducar desde la sexualidad a ese varón para que desnaturalice" lo que hace y que entienda que estas conductas obedecen al sistema patriarcal en el que nació. "Hasta que el varón no comprenda que por ser varón ha nacido con privilegios, hasta que no desarme esos privilegios se va a complicar mucho prevenir desde las escuelas los femicidios. Es muy delgada la línea que va de un cachetazo a un femicidio, es cortísima esa brecha".

La profesora Rossi incluye en este debate un tema relacionado con la violencia hacia la mujer que tiene que ver con lo heteronormado, en relación a lo que un varón "puede y debe hacer" y lo que le compete a la mujer. Por lo que entiende que la cuestión heteronormada debe ser el eje de trabajo, con el que hay una deuda de trabajo respecto de la ley de ESI aprobada en 2006. "Falta trabajo con este tema, también con la diversidad, por eso adherimos y apoyamos una ley provincial de ESI que sea mucho más abarcativa". Destaca que el foco de trabajo debe estar en una pedagogía no binaria.

Para graficar desde lo cotidiano cita un hecho vivido en una técnica donde da clases, donde todas las abanderadas son mujeres. Un dato que sorprendió por tratarse de una escuela que históricamente fue vista solo para varones y por considerar que las mujeres son para otras ramas de aprendizaje. "Esto hace a la violencia hacia la mujer, porque nos marca qué debemos hacer y qué aceptar por parte de los varones y la sociedad. Tenemos una gran deuda en las instituciones educativas".

Recuerda que este debate se da ante el avance antiderechos que se promueve desde el Gobierno nacional y que se manifiesta también en las escuelas, incluso en la propia docencia: "El avance neoliberal nos está haciendo retroceder un montón de derechos que creíamos conquistados en relación a la ESI".

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