El Nobel de Literatura peruano Mario Vargas Llosa se divorcia de su esposa, Patricia Llosa, para lo cual inició los trámites legales, informaron ayer medios españoles.

El Nobel de Literatura peruano Mario Vargas Llosa se divorcia de su esposa, Patricia Llosa, para lo cual inició los trámites legales, informaron ayer medios españoles.
Según el diario El País, que cita fuentes próximas al literato, este tiene intención de instalarse próximamente en Madrid en el domicilio de su nueva pareja, Isabel Preysler, viuda del ex ministro socialista Miguel Boyer y primera esposa del cantante Julio Iglesias.
Lo hará previsiblemente cuando vuelva de Nueva York, en los Estados Unidos, donde se encuentra desde hace un mes impartiendo clase en la Universidad de Princeton. Ambos no han descartado la posibilidad de casarse cuando se resuelva el divorcio, apuntaron las mismas fuentes.
La relación entre el Nobel y la mediática Preysler se conoció en junio, cuando la revista española Hola publicó unas fotografías de la pareja en Madrid. La esposa de Vargas Llosa pidió entonces respeto a la privacidad de la familia.
Ambos no han descartado la posibilidad de casarse una vez que el divorcio de Vargas Llosa esté resuelto. Para él sería su tercer matrimonio, para ella, el cuarto.
En una reciente entrevista con El País, Vargas Llosa habló de su relación con Isabel Preysler y del boom mediático que estaba viviendo al salir con la llamada reina de la prensa del corazón. “Sabía que con esta nueva relación habría cierta repercusión de tipo periodístico, pero nunca en la vida imaginé que tendría esa repercusión continental, que hubiera semejante especulación periodística en torno. Tanto para Isabel (Preysler) como para mí ha sido muy, muy pesada en estos últimos meses. Bueno, es una realidad de nuestro tiempo, me ha permitido conocer un poco mejor un oficio que es el mío también”.
Con Isabel Preysler. A principios de octubre Vargas Llosa recibió un homenaje en la Sociedad Hispánica de América por su contribución a las artes y las culturas hispanas. Lo acompañaba Isabel Preysler, que estaba pasando unos días en la ciudad aprovechando la celebración de la gala, pero aseguró que esperaba viajar más veces mientras el escritor esté en Princeton. “No les digas cuando, por favor”, le pidió el novelista entre risas a su pareja mientras atendían a los periodistas. Ambos dicen que se sienten más a gusto en Nueva York que en Madrid, “hay menos periodistas aquí”, bromeó entonces Vargas Llosa. “Estoy más tranquila aquí desde luego. Tenemos más libertad”, añadió Preysler a la vez que él señaló: “Esta ciudad es demasiado grande, hay muchas cosas, así que uno está más protegido y el neoyorquino no se deja sorprender ni le llama la atención”. “Estamos pensando venirnos a vivir a Nueva York”, añadió el autor de nuevo entre risas, aunque después aclaró que tras completar el curso en Princeton regresará a Madrid.

