Una de cada tres mujeres víctimas de violencia de género sufrió nuevas agresiones tras denunciar su situación y no se cumplieron las medidas de protección dictadas en los procesos, según reveló un informe de la Defensoría General de la Nación.

Una de cada tres mujeres víctimas de violencia de género sufrió nuevas agresiones tras denunciar su situación y no se cumplieron las medidas de protección dictadas en los procesos, según reveló un informe de la Defensoría General de la Nación.
Según datos de 2013, esta situación las llevó a denunciar los hechos en los expedientes y a solicitar nuevas prórrogas para lograr medidas de protección eficaces frente a la violencia.
Durante 2013, las distintas oficinas de atención de la DGN recibieron 3.446 consultas, y atendieron 1.492 casos de violencia de género en el ámbito familiar. En promedio, las oficinas recibieron mensualmente 287 casos, brindaron asesoramiento en 124 situaciones, y otorgaron 80 patrocinios al mes. En su mayoría, las personas asistidas fueron mujeres (99 por ciento), jóvenes (77 por ciento entre 21 y 45 años), de nacionalidad argentina (66 por ciento) y madres (87 por ciento) con un promedio de dos hijos a su cargo (93 por ciento de los casos).
La mitad de las mujeres asistidas por las distintas oficinas se encontraban en situaciones de violencia graves y urgentes, calificados por la Oficina de Violencia Doméstica de la Corte Suprema de Justicia (OVD) como de "riesgo alto o altísimo" (51 por ciento).
Un 39 por ciento tenía "riesgo medio" y en una muy baja proporción llegaron casos evaluados como "bajo riesgo" o "sin riesgo".
En líneas generales, las víctimas asistidas indicaron situaciones de violencias previas, incluso de larga data. La mayoría de las consultantes refirió maltratos de una duración de entre un año y cinco años (36 por ciento). Por su parte, le siguieron en prevalencia situaciones en las cuales el maltrato se mantuvo por más de diez años (21 por ciento), o entre seis y diez años (18 por ciento).
Sólo el 15 por ciento de las mujeres denunció haber sufrido situaciones de violencia por un período menor al año, y ha sido muy infrecuente la denuncia de episodios de violencia en una única oportunidad (1 por ciento).
Si se analiza la duración del maltrato con la edad de las asistidas, se observa una tendencia de las jóvenes a denunciar tempranamente los hechos de violencia, con relación a las asistidas de mayor edad.
En general, respecto de las personas asistidas con hijos, la violencia se extendió hacia ellos, ya sea porque la sufrieron de manera directa (en la mitad de los casos) o porque la presenciaron (73 por ciento de los casos). El 95 por ciento de los casos involucraron situaciones de violencia psicológica, seguidos en prevalencia por aquellos casos que involucraron violencia física (77 por ciento).
En tanto, una cuarta parte de las denuncias involucraron violencia sexual (25 por ciento).






