Agentes de la Guardia Urbana Municipal impidieron durante la madrugada de ayer el robo del busto de Carlos Gardel que corona la plaza Montenegro, sobre el espacio abierto que rodea al Centro Cultural Bernardino Rivadavia. Según contó el titular de la repartición, Mariano Savia, los agentes municipales vieron movimientos sospechosos en el paseo y cuando se acercaron a la escultura la encontraron casi desprendida de su pedestal. No obstante, de haber completado su acción, los ladrones se hubieran llevado una sorpresa: la estatua no era la original de bronce sino la réplica de concreto patinado con la cual se reemplaza a las estatutas colocadas en espacios públicos abiertos para protegerlas.





























