El pianista polaco Romuand Koperski batió un récord mundial ofreciendo un concierto de 103 horas y 8 segundos en la ciudad de Gdansk, en el norte del país.
“No hay nada peor, ninguna tortura es peor que la imposibilidad de dormir lo suficiente”, dijo Koperski tras el maratoniano concierto, citado por la agencia PAP.
El pianista podía realizar una pausa de cinco minutos por cada hora de concierto, según las normas que rigen los Guinness. Koperski trató de acumular los descansos para poder hacer pausas más largas y comió y bebió lo menos posible para no gastar tiempo.
El concierto finalizó en la tarde del domingo, y el pianista enviará ahora la documentación a las oficinas de los Guinness, en Londres.
Hasta ahora, el récord estaba en posesión del húngaro Charles Brunner, con 101 horas y 7 minutos de concierto. (DPA)































