La Cancillería le entregó ayer una nota de protesta formal al embajador del Reino Unido, John Freeman, para expresar el "más firme rechazo a la pretensión" británica de bautizar como "Tierra de la Reina Isabel" a un sector argentino de la Antártida.

La Cancillería le entregó ayer una nota de protesta formal al embajador del Reino Unido, John Freeman, para expresar el "más firme rechazo a la pretensión" británica de bautizar como "Tierra de la Reina Isabel" a un sector argentino de la Antártida.
En la nota, la Argentina expresó el "más firme rechazo a la pretensión del gobierno del Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte, anunciada recientemente, de dar una denominación toponímica a un área del sector antártico argentino".
Además, el país manifestó "su compromiso con los valores y principios del sistema del tratado antártico", cuyos principales ejes son la paz, la ciencia, la cooperación internacional y la protección del medio ambiente, y señaló "la plena vigencia del artículo IV de dicho tratado", que resguarda las posiciones de las partes respecto de las cuestiones atinentes a la soberanía en la Antártida.
"Esta pretensión del Reino Unido demuestra, una vez más, las anacrónicas ambiciones imperialistas de ese país, lo que remonta a antiguas prácticas ya superadas, y no se condice con el espíritu de paz y cooperación que caracteriza al sistema del tratado antártico", indicó la Cancillería en un comunicado.
La cartera que conduce Héctor Timerman citó al embajador británico para entregarle la nota de protesta formal luego de que el Foreign Office anunciara la decisión de llamar "Tierra de la Reina Isabel" al territorio antártico que la Argentina reclama desde 1904.
La decisión inglesa forma parte de los homenajes a la Reina, que este año festejó su jubileo de diamante, con 60 años en el trono, y se produce sobre el final de los 30 años de la guerra por Malvinas.


