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Perpetua para cinco acusados de secuestrar y matar a un joven

Cinco de los once juzgados por el secuestro y asesinato de Matías Berardi, ocurrido en 2010 en el partido bonaerense de Escobar, fueron condenados a prisión perpetua.

Sábado 20 de Abril de 2013

Cinco de los once juzgados por el secuestro y asesinato del adolescente Matías Berardi, ocurrido en 2010 en el partido bonaerense de Escobar, fueron condenados a prisión perpetua, en tanto otros cinco recibieron penas de hasta 24 años de cárcel y una chica menor de edad fue absuelta. El fallo fue dictado ayer por el Tribunal Oral Federal (TOF) 3 de San Martín. “Estoy conforme con la sentencia, se dio perpetua a la mayoría de los acusados, salvo a la menor que es un tema muy controvertido, espero que el Estado se haga cargo de esta chica”, sostuvo María Inés Davero, madre de Matías, luego de conocerse el veredicto.

   Tanto la querella como la fiscalía consideraron que los once imputados son coautores del delito de “secuestro extorsivo seguido de muerte”. Además de Richard Fabián Souto y Facundo Maidana, los otros imputados son la esposa del herrero, Ana Cristina Moyano, su hija Jennifer Stefanía Souto, otra hija cuyo nombre no trascendió porque al momento del crimen tenía 17 años; y su cuñada, Celeste Mónica Moyano. El hermano de Maidana, Federico Esteban Maidana y Elías Emanuel Vivas, Damián Sack, Gabriel “Larry” Figueroa y Gonzalo Hernán Alvarez completan la lista de imputados en la causa. Ninguno de ellos declaró en el juicio.

A perpetua. Las condenas a prisión perpetua fueron aplicadas al herrero Richard Fabián Souto, de 46 años; su concuñado Néstor Facundo “el Chino” Maidana, de 25; Damián Sack, de 26; Gabriel Raúl “Larry” Figueroa, de 27; y Gonzalo Hernán Alvarez de34 años. Los jueces Elbio Osores Soler, Lidia Soto y Germán Castelli los hallaron coautores de “secuestro extorsivo agravado por el empleo de armas de fuego, por haberse cometido en perjuicio de un menor de 18 años, por el número de intervinientes y por haberse causado intencionalmente la muerte de la víctima”.

   Además, fueron condenados la esposa del herrero Souto, Ana Moyano, de 41 años 41: a 24 años de prisión; su hija Jennifer Souto de 21: a 17 años; su cuñada Celeste Moyano, de 29 años , a 19 años; Federico Esteban Maidana,de 30, a 21 años y Elías Emanuel Vivas, de 22 años, a 18 años de condena.

    La querella había pedido reclusión perpetua para 10 de los 11 acusados de secuestro extorsivo seguido de muerte. El fiscal, Eduardo Codesido, solicitó reclusión perpetua para cinco de ellos y penas de entre 24 y 18 años para otros seis imputados. En tanto, la defensa alegó que no se comprobó la participación de los acusados y pidieron la nulidad de la acusación cuestionando la validez jurídica de las pruebas.

Una pesadilla. El 28 de septiembre de 2010 Matías Berardi, quien por entonces tenía 16 años, volvía de una fiesta de egresados que compartió con compañeros y que se había realizado en la Costanera Norte, de la Capital Federal.

   Al bajar de una camioneta de alquiler en una estación de servicio en el cruce de Ruta 26 y Panamericana, a las 5.30 de la madrugada, fue secuestrado cuando se dirigía a su casa, en Ingeniero Maschwitz. Al chico lo tuvieron cautivo en un taller de Benavídez mientras sus secuestradores negociaban un rescate, que comenzó en 6 mil pesos y terminó en 30 mil.

   En un momento el chico pudo escapar y pidió ayuda a vecinos de Benavídez, pero sus captores lo alcanzaron y convencieron a la gente de que era un ladrón que huía luego de cometer un asalto en una vivienda cercana. Finalmente lo mataron para evitar que los identificara.

   “Esto no es Justicia, no le mientan a la familia”, gritó una de las mujeres al conocer su pena y en medio de llantos fue retirada de la sala por personal penitenciario, mientras los Beradi se vieron conmocionados por esta tensa situación. El abogado de la familiao, Eduardo Durañona, adelantó que apelará casi todo el fallo porque había solicitado reclusión “por tiempo indeterminado” y se mostró en desacuerdo con la única absolución.

   Rodeada de decenas de familiares y amigos de su hijo, la madre de Matías se mostró especialmente preocupada por la chica absuelta y recordó que “en su momento la prisión domiciliaria la había pedido un tío narcotraficante”, por lo que reclamó que el Estado vea adónde va a ir a vivir.  

  Consultada sobre si se sentía aliviada por las penas, la madre de Matías contestó: “Yo sentía paz, hay un Papa que dijo «Si quieres paz, lucha por la Justicia» y yo tomo la frase”.

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