Leemos en la tapa de La Capital del sábado 9 de noviembre: “Tránsito: unánime pedido para que haya más inspectores”. Actualmente hay un plantel de 250 agentes para cubrir cinco turnos. Independientemente de aumentar el personal municipal y como complemento de la actividad estatal, se podría concretar una iniciativa del concejal Jorge Boasso. El concejal de la UCR presentó el 19 de mayo de 2008 para su tratamiento y posterior aprobación un proyecto de ordenanza que en su artículo 1° dice así: “Créase la figura de Fiscalizador Ciudadano Voluntario (FCV) consistente en la participación voluntaria de cada ciudadano en el control de la seguridad vial y normas contravencionales urbanas, con el alcance y las limitaciones que se establecen en la presente ordenanza”. En el “Visto” se hace referencia al entonces proyecto de ordenanza N° 3.300 de Cañada de Gómez, creando la figura del “fiscalizador ciudadano”. Fue aprobada en septiembre de 2011. Esta medida, que generó posturas opuestas, apenas fue difundida (algunos dijeron que iba a fomentar la pelea y el enfrentamiento entre vecinos). Podrá ser aplicada por personas mayores de edad con un año de residencia en Cañada de Gómez y deben seguir algunas pautas establecidas en la normativa.































