Me agrada tomar unos mates y leer el diario La Capital. Me entero de noticias de mi país y del resto del mundo. Hay noticias que me desagradan, como cuando matan seres humanos, por pertenecer a otra religión, a otra idea; me da la impresión de volver a tiempos pasados de la historia de la humanidad. Creo en los pueblos y sus naciones, en base a la educación, a la cultura. Los medios para estudiar están al alcance de todos los seres que quieren saber. Sólo se requiere que los gobiernos faciliten la educación, salvo los que necesitan gobernar con analfabetos e ignorantes. Ya sabemos, de los caudillos que daban a su pueblo pan y circo, nunca educación. El 27 de febrero leí un titular: "El Estado Islámico destruyó estatuas de la antigüedad por idolatría". El grupo terrorista vandalizó el museo de arqueología de la ciudad de Mosul y monumentos asirios en Nínive, ambos en Irak. Los terroristas del Estado Islámico destruyeron las obras de arte, de miles de años, y para que nadie tenga dudas de su cultura de destrucción, subieron un video a internet, para que todos veamos cómo (EI) y sus hombres, destruyen a martillazos las obras milenarias. Recuerdo cuando cayó Hitler: la orden fue quemar las obras de arte que habían robado, igual que cuando mandó a quemar libros. Algunos oficiales desobedecieron la orden, y salvaron los cuadros irreemplazables. Mil años antes de Cristo, las tribus adoraban al sol, lluvia, naturaleza, con sus monumentos, los honraban y adoraban y son parte de la historia de la humanidad. El primer sacerdote que trata de educar a su pueblo, sobre que hay un Dios y deben abandonar los otros dioses que se adoraban, fue Zaratustra. El "Avesta" es como la biblia del zoroastrismo. Se lo ha consignado como la religión del "Jesús persa". Esta gente, vándalos sin cultura, que destruyen la historia de la humanidad, son tan brutos, por ignorancia, que destruyen obras que pertenecen a la cultura internacional, ni siquiera es un robo, destruyen algo irreemplazable, jamás leyeron un libro, tienen miedo de que los monumentos o figuras de miles de años, vuelvan y les corten la cabeza. Esta noticia es como volver al oscurantismo, de épocas pasadas. Una pieza del siglo 7, antes de Cristo, era la figura de un guardián de la Puerta de Nergal de la Fortaleza de Nínive, situada en el centro del Imperio Asirio, norte de Irak, fue destruida. Desde 1840, hay arqueólogos trabajando, para encontrar piezas como las que estos vándalos han destruido. Uno de ellos manifestó: "Musulmanes, estas estatuas eran ídolos para la gente de tiempos antiguos, que las adoraban, en lugar de adorar a Dios". Un director de un museo de Oriente manifestó: "Es como si alguien destruyera la esfinge en Egipto". Para cerrar este capítulo de barbarie que vivimos, ha trascendido que el grupo "Isis", también quemó una biblioteca que contenía libros y archivos de Irak. Dios proteja a la nación y a su pueblo.





























