Susana Trimarco, la mamá de Marita Verón, sostuvo anoche tras el fallo que absolvió a los trece imputados por el secuestro de su hija que “no voy a parar hasta que estos tres estafadores jueces, que son una vergüenza para Tucumán, que dejaron libres a estos delincuentes, que son una vergüenza para la Argentina, sean destituidos de su cargo”.
“Estoy más fuerte que nunca. Hoy termina una etapa de mi vida pero mañana empieza otra”, sostuvo Trimarco, y manifestó la creencia de que su hija está con vida en Europa.
“Esto fue un acto de corrupción, una estafa. Es una vergüenza para todo el país”, dijo Trimarco en una conferencia de prensa, acompañada por sus abogados, ofrecida en la sede de la fundación María de los Angeles, minutos después de conocido el veredicto.
Reveló entonces que antes del fallo había recibido una carta en la que le revelaron que uno de los imputados, Rubén “La Chancha” Ale, “había puesto una cantidad equis de dólares a los jueces”.
“Hablé con el tribunal y les mostré la carta y, por supuesto, lo negaron. Indudablemente esa denuncia no era mentira”, comentó.
Trimarco adelantó que seguirá trabajando “para que se juzgue a todos los desaparecedores de mujeres”.
En un nuevo juicio, la mujer espera sentar en el banquillo a Rubén “La Chancha” Alé, a quien acusa de ser uno de los autores intelectuales del secuestro de su hija. Alé es dueño de una empresa de remises de Tucumán.
“Me quisieron matar dos veces, me amenazan con secuestrar a Mica. ¿Por qué me amenazan si no tienen nada que ver con la desaparición de Marita?”, inquirió Trimarco.