La compañía John Deere invertirá 120 millones de dólares en la planta de Granadero Baigorria para fabricar cosechadoras y tractores, duplicar la capacidad de producción de motores y ampliar los centros de distribución y de atención al cliente. El proyecto demandará, en los próximos tres años, la incorporación de 300 trabajadores en forma directa. Se estima que en junio del año próximo saldrían las nuevas unidades.
Durante un acto que encabezó la ministra de Industria, Débora Giorgi, se colocó la piedra fundamental de la nueva línea de producción. Estuvieron en el palco el presidente de John Deere Argentina, Antonio García, junto a autoridades de la firma a nivel sudamericano, el gobernador electo Antonio Bonfatti, el primer candidato a diputado nacional por el Frente para la Victoria e intendente rafaelino Omar Perotti, el diputado nacional Agustín Rossi y el intendente de Granadero Baigorria, Alejandro Ramos.
Giorgi destacó que el anuncio de la empresa sobre que volverá a fabricar cosechadoras en Argentina es un "salto cualitativo" en el proceso de reindustrialización de la posconvertibilidad. Es que a pesar del fuerte crecimiento del mercado de maquinaria agrícola en el país, que permitió que la facturación de las empresas del rubro crecieran 537 por ciento desde 2003, el 80 por ciento de las máquinas de trilla y los tractores se importaban.
Las empresas nacionales y las extranjeras instaladas en Argentina llegaron abastecer la demanda con productos fabricados en el país y exportar el 20 por ciento del volumen. Esto fue hacia mediados de los años 60. Luego, el largo proceso de desindustrialización liquidó, salvo contadas excepciones, la producción local de los equipos agrícolas más sofisticados. John Deere, recordó Giorgi, dejó de fabricar cosechadoras en el 96, cuando pasó a ser proveedora de motores a la planta brasileña de Horizontinha.
Nacionalización. Como efecto tardío de cambio de modelo económico y, más recientemente, por la explosión de la demanda y la política proteccionista del gobierno, las grandes marcas que venden en el país comenzaron a nacionalizar producción. "En dos meses recibimos anuncios de inversiones en el sector de maquinaria agrícola por 400 millones de dólares, que involucran 900 puestos de trabajo", dijo la ministra.
Además de John Deere, Case New Holland, del grupo Fiat, anunció que volverá a fabricar cosechadoras y tractores en el país. Y se rumorea que en Agco haría un anuncio similar.
El presidente de John Deere en Argentina explicó que para tomar la decisión de aumentar la producción local coincidieron varios elementos: una masa crítica de demanda que "nunca había llegado a estos niveles" y "una política de Estado del gobierno nacional expresada en el plan industrial 2020 y e Plan Estratégico Agropecuario, que permite pensar en cierta estabilidad por varios años".
García enfatizó que la compañía, aun cuando en los 90 dejó de armar el producto final, mantuvo su operación industrial fabricando los motores que llevan las unidades fabricadas en Brasil y en otras plantas de la empresa en el mundo. Luego de la crisis de 2009, cuando el gobierno comenzó a intensificar la política de licencias no automáticas de importación, empezó a tener dificultades para traer las unidades terminadas desde Brasil.
"Las licencias están aprobadas, llegamos a acuerdos entre los que están hacer estas inversiones, producir nuestros productos localmente y equilibrar nuestra balanza comercial, de manera que cada dólar importado tenga un correlato de dólar exportado", explicó.
Con todo esto, García consideró que "este es el momento" para reiniciar la fabricación de cosechadoras, sin abandonar el esquema de fabricación integrada con Brasil. Especificó que se irán incorporando gradualmente componentes nacionales hasta llegar a un mix de 50 por ciento y subrayó que entre los cuatro modelos de cosechadoras que se fabricarán estará la STS, la más avanzada tecnológicamente. Simultáneamente avanzarán en la fabricación de siete modelos de tractores.
García no adelantó cuáles son las metas de producción. Pero el destino del emprendimiento es abastecer el mercado interno y exportar. La plaza local absorbe actualmente entre 5 mil y 7 mil tractores, y unas 1.500 cosechadoras. La firma, dijo su presidente, participa con el 35 por ciento al 40 por ciento de esa torta.
La inversión también está orientada a duplicar la fabricación de motores en Baigorria, actualmente de 15 mil unidades. Recientemente salió el motor número 200 mil desde que se instaló la planta en 1958. Los directivos de la firma señalaron que a nivel de proveedores, el impacto del proyecto se multiplica por tres.
Metalúrgicos
La Asociación de Industriales Metalúrgicos (AIM) de Rosario renovó parte de su consejo directivo en la asamblea realizada ayer en la sede de la entidad. El presidente de la AIM, Sergio Vacca, destacó el trabajo en capacitación en AIM y el taller José Sansabella. “Necesitamos más y mejores trabajadores para seguir mejorando y compitiendo con el mundo”, remarcó Vacca.