Más de 80 mil personas de todo el mundo se congregaron ayer en la plaza San Pedro para escuchar la bendición Urbi et orbi que el papa Francisco impartió desde el balcón de la basílica vaticana y coincidieron en resaltar el mensaje político y pastoral que brindó en esta Navidad.
En medio de las fuertes medidas de seguridad que rodean al Vaticano con motivo del Jubileo Extraordinario de la Misericordia, los fieles escucharon un fuerte mensaje del Sumo Pontífice, en el que pidió a políticos que "se empeñen en el bien común" y demandó soluciones en varios procesos de paz.
Entre la multitud que escuchó al Papa desde la Via della Conciliazione estuvo Ana, una argentina llegada a Roma desde Misiones, quien resaltó el "mensaje de misericordia" del Santo Padre. "Me gusta su lenguaje, cómo se expresa, simple, y que pueda hablar tanto de problemas de política como de la parte pastoral", dijo la misionera a Télam desde una de las entradas a la plaza, en la que los Carabinieri y policías italianos coordinaron su trabajo con los más de 400 voluntarios.
Más cerca de las columnas sobre las que el cuerpo diplomático siguió el mensaje papal que duró poco menos de media hora, Noemi, una italiana de 26 años llegada desde la norteña Modena, destacó las menciones de Francisco al "terrorismo" y dejó en claro que le parecía "muy bien" la multiplicidad de controles de seguridad en la plaza, que incluyeron detectores de metales y doble vallado.
"Frente al terrorismo no tenemos que cambiar nuestra manera de vivir, pero me parecen bien estos controles. Es la primera vez que vengo en Navidad a la basílica y el mensaje del Papa me gustó porque siento que le habla a todo el mundo", agregó.
Por su parte, Giovanni, un romano vecino a la Plaza San Pedro, aprovechó que la Via della Conciliazione presentó un marco con tres cuadras de personas para sacarse selfies junto a su novia. "Los italianos, y creo que en el resto del mundo, estamos muy agradecidos porque (Francisco) nos devolvió la fe y las ganas de creer, pero también porque no le tiembla el pulso para llamar la atención a políticos y corruptos", estimó.
En esa línea, Pablo, oriundo de Barcelona, resaltó la "gran cantidad" de gente que asistió el jueves por la noche a la Misa de Gallo.
"Este Papa hace cosas de maravilla, logra trasmitir estos mensajes de amor y paz, tan necesarios en estos tiempos no sólo por la Navidad sino también por las locuras que se ven en el mundo", destacó.