La diva del pop Madonna entregó anoche un show de una calidad notable, por la
música y la puesta en escena, ante unas enfervorizadas 70 mil personas que se dieron cita en el
estadio de River Plate, tras la frustración del postergado show de anteanoche.
Ante un Monumental cubierto por más de 70 mil personas, en su mayoría
treintañeros nostálgicos, fans de todo tipo y clases sociales, la cantante estadounidense puso en
marcha la serie de conciertos más esperados del año.
De una lista de 23 temas, Madonna abrió con "Hard Candy", que le da título a su
último disco. Ingresó al escenario dentro de un cubo y luego se convirtió en una serie de
pantallas, ante la sorpresa de la gente.
Luego de "Hard Candy" le dio paso a "Beat Goes on", que en el disco canta junto
a Pharrel Williams, de los Neptunes, y que produjo el afamado productor estadounidense de hip hop
Timbaland.
En esta primera etapa del show, más hip hopera, los temas estuvieron enganchados
y ella no le dio descanso a la gente, sacudiéndola desde un principio.
Con los músicos ubicados a los costados del escenario para darle el centro del
tablado a Madonna y a sus bailarines, la mirada de todos los presentes se concentró en la cantante,
que también bailó sobre una pasarela en forma de lengua que se metía en el campo.
A diferencia de los shows más rockeros, en este concierto la atención estuvo
concentrada sobre el escenario y sobre Madonna; y el público, que no llevó banderas ni bengalas,
jugó un rol pasivo, el de espectador. Igualmente, la gente tuvo un rol importante en este
concierto, que se repetirá hasta el lunes, ya que la diva tiene decidido filmar el DVD de la gira
"Sticky y Sweet" en la Argentina. En su tercera canción, "Human Nature", del disco "Bedtime
Stories" (1995), Madonna se colocó en el centro del escenario con su guitarra Gibson Les Paul
negra, a la que sólo le arrancó tres acordes para demostrar que todo gira en torno a ella.
En algunos momentos Madonna demostró que sigue siendo una mujer muy sexy y que
puede jugar perversamente —como en el viejo y bailable "Born Into the Groove"— a saltar
la cuerda vestida de colegiala.
A lo largo de la noche —en la que Madonna no se olvidó de mencionar a la
Argentina y a Buenos Aires— fueron pasando el discotequero "Vogue", "Heartbeat",
"Borderline", "Music", "Rain" y los clásicos "La Isla Bonita" y "Like a Prayer", entre otras
canciones. El show tuvo un marco notable de superproducción ya que la diva vino acompañada de un
staff de 220 personas, entre músicos, bailarines, maquilladores y el equipo de producción. El
escenario mide 83 metros de ancho por 42 de largo, con un tablado más pequeño conectado con una
lengua de 17 metros de largo y 12 de ancho. Para los efectos de iluminación utilizaron 9 lásers y
25 reflectores de alta potencia entre otro tipo de luces especiales.
Llanto y disculpa.
La cantante estadounidense Madonna pidió "disculpas por los inconvenientes que
haya causado" y dijo que "lloró" al enterarse de la postergación y reprogramación de sus conciertos
en el estadio de River Plate.
Madonna envió personalmente una carta a sus seguidores, que
fue difundida ayer por la oficina de prensa de organización de sus recitales en la Argentina.
"Estoy muy decepcionada por haber tenido que cancelar mi show de anoche. Realmente estaba ansiosa
por comenzar con el primero de los cuatro recitales en la Argentina", dijo en el escrito.
Y añadió: "Cuando me entere de que debido a la demora en
los vuelos mis equipos no llegarían a tiempo, lloré".
"Afortunadamente, estoy en condiciones de reprogramar el
recital y pido disculpas por los inconvenientes que haya causado", sostuvo. Por último, la
intérprete de "La isla Bonita" dijo a sus seguidores: "Espero verlos en el estadio de River Plate
durante el fin de semana largo. Con amor Madonna".
El recital de anteayer fue suspendido y reprogramado para
anoche en el estadio Monumental, del barrio capitalino de Núñez, y el motivo esgrimido por los
organizadores fue "fallas técnicas en uno de los aviones que transportaban los equipos para
completar la puesta del show".
La gira "Sticky & Sweet Tour" por Latinoamérica se inició el último fin
de semana en México con dos shows en el Foro Sol de México, y en su traslado a Buenos Aires se
produjeron inconvenientes que provocaron modificaciones. Las entradas para ayer son válidas para
hoy y las de mañana lo serán para el lunes. Y las del domingo servirán ese día.