Una gigantesca grúa y una barcaza accionaron durante varias horas ayer en Nueva York para sacar a una aeronave de la empresa US Airways del río Hudson, un día después que el piloto lograra hacer aterrizar el aparato en gélidas aguas, salvando a las 155 personas a bordo. El alcalde Michael Bloomberg anunció que dará las llaves de la ciudad al piloto, Chesley B. "Sully" Sullenberger III, por su heroica acción.
Las autoridades federales tratan ahora de recuperar la caja negra del avión y de entrevistar a los tripulantes acerca del accidente, causada al parecer cuando una bandada de gansos salvajes se estrelló contra dos motores del avión. El Airbus A320, construido en 1999, está ahora amarrado a un muelle en el extremo del Lower Manhattan, el sur de la isla donde se encuentra la ciudad de Nueva York.
Los hombres en la cabina, el piloto Sullenberger y el copiloto Jeff Skiles, se han convertido en héroes instantáneos por hacer aterrizar el avión y lograr salvar a todos los pasajeros y tripulantes.
Un milagro. Muchos hablan de un "milagro" en el río Hudson, pues si el avión hubiese caído en Nueva York o en Nueva Jersey, el saldo de víctimas habría sido muy alto.
Bloomberg dijo ayer que aquellos que ayudaron a salvar a las 155 personas a bordo del avión mostraron "un espíritu indomable", y entregó diplomas a civiles y rescatistas uniformados. "Una vez más, los neoyorquinos no perdieron tiempo alguno para ayudar", precisó.
El alcalde dijo que "sin importar lo mal que anden las cosas, los neoyorquinos pueden afrontar cualquier cosa siempre que la hagan de manera conjunta".
Bloomberg se propone presentar las llaves de la ciudad al piloto del avión. Dijo que Sullenberger no puede hablar por ahora, pues está pendiente de una investigación.
Doug Parker, director general de US Airways, dijo que la tripulación de la aeronave "está sana y salva".
El área donde cayó la aeronave el jueves a las 15.30 es una zona donde el río Hudson se estrecha más, al pasar entre las costas de Nueva York y Nueva Jersey. Menos de un kilómetro de ancho separa ambas orillas.
Pasajeros de ómnibus, conductores de automóviles, y transeúntes que recorrían el boulevard East, una avenida de Nueva Jersey a orillas del Hudson, así como la avenida 12 en Manhattan, fueron espectadores de primera fila del lento descenso de la aeronave en el río.
Y muchos pasajeros del transbordador que cruza el Hudson entre Nueva York y Nueva Jersey, a la altura de la calle 39 de Manhattan, y de la calle 48 en Nueva Jersey, no sólo presenciaron la caída del avión, sino también a los tripulantes de los transbordadores acudir de inmediato al rescate.
Ayer a la mañana, muchos pasajeros de los transbordadores saludaban a los tripulantes con un "Well done, guys" (bien hecho, muchachos), pues muchos de ellos fueron héroes anónimos en el rescate de las personas a bordo del Airbus 320.
La esposa del piloto dijo ayer que quedó asombrada al enterarse de la odisea protagonizada por su esposo. "Solía escuchar a Sully decirles a otras personas «es raro para un piloto de aerolíneas tener algún tipo de incidentes durante su carrera»", dijo Lorrie Sullenberger.
"Cuando me llamó, me dijo «hubo un accidente». Al principio creí que se trataba de algo sin importancia alguna, pero luego me narró las circunstancias, empecé a temblar como una hoja y corrí a sacar a mis hijas de la escuela".
Laura Brown, portavoz de la Administración Federal de Aviación, dijo que el vuelo 1.549 acababa de despegar el jueves del aeropuerto de La Guardia en ruta a Charlotte, Carolina del Norte, cuando se produjo el accidente en el río cerca de la calle 48 a la mitad de Manhattan.
El avión, un Airbus 320, despegó a las 3.26 de la tarde y cayó menos de tres minutos después, señaló Brown.l (AP)
Piloto avezado
Chesley "Sully" Sullenberger, de 57 años, residente en Danville, California, es un ex piloto de combate que dirige una firma asesora de seguridad además de pilotear aviones comerciales. Trabaja para US Airways desde 1980, pero se formó como piloto en la Fuerza Aérea en la década del 70. Después se desempeñó en una junta que investigaba accidentes aéreos. Es presidente de Safety Reliability Methods, una firma de California que emplea "el mundo ultraseguro de la aviación comercial" para brindar asesoría sobre seguridad en otros ámbitos.