En el centro de la plaza 25 de Mayo se levanta un monumento que se denomina: "Columna a la Libertad". Data del año 1883 y fue esculpido por Alejandro Biggi en mármol de Carrara, con una estatua de pie en la parte superior, que representa la Libertad y rodeado por las estatuas de cuatro próceres nacionales: José de San Martín, Manuel Belgrano, Mariano Moreno y Bernardino Rivadavia. Debajo de la estatua de cada prócer se lee la siguiente leyenda: 1) General José de San Martín: El primer genio militar de América y el libertador de medio mundo, aclamado por la voz de cuatro generaciones. San Lorenzo, el paso de los Andes, Chacabuco, Maipú, la independencia de Chile y de Perú, su entrada triunfal en Lima, la abolición de la esclavitud, la capitulación del Callao, la libertad de imprenta, y ocho repúblicas independientes, dentro del círculo trazado por su espada victoriosa, son hechos gloriosos de este argentino ilustre. Murió lejos de la Patria, el 17 de agosto de 1850. 2) General Don Manuel Belgrano: La América del Sud no ha producido gloria más pura, corazón más abnegado, ni patriotismo más desinteresado. Y la historia recordará siempre, entre sus grandes y gloriosos hechos la bandera de la patria que el inventó. El Paso del Tacuarí, el combate de Las Piedras, las batallas de Tucumán y Salta, y la rendición de todo el ejército enemigo. Murió en la miseria el 20 de junio de 1820, olvidado de sus contemporáneos, en medio de los horrores de la guerra civil, exclamando al morir ¡Ay, Patria mía! 3) Doctor Don Mariano Moreno: La historia ha grabado su nombre llamándole el profeta, el númen, el nervio de la Revolución de Mayo y el alma del partido de la democracia. En el apogeo de su genio creador y a pesar de la grandeza de su patriotismo, tuvo que abandonar el suelo de la patria, sorprendiéndole la muerte en medio del océano, el 4 de marzo de 1811. 4) Bernardino Rivadavia: Estadista eminente, espíritu iniciador, diplómata habilísimo, demócrata y educacionista fervoroso, se puso al servicio de su patria, desde el primer día de la Revolución de Mayo. Fue el primer presidente de las Provincias Unidas del Río de la Plata, que forman hoy la Nación Argentina. Expatriado al imperio de la anarquía, sucumbió agobiado por la miseria el 2 de septiembre de 1845, legando a su patria un nombre glorioso.



























