¿Cómo se construye la identidad? ¿Dónde están sus huellas? ¿Qué significa nuestro pasado? Las respuestas se van entrelazando naturalmente en “Somos nosotros”, la obra de improvisación creada para el ciclo Teatro por la Identidad que llega hoy a Rosario. Los actores Osqui Guzmán, Charly Azulina, Leticia González de Lellis, Eleonora Valdez y Juan Manuel Wolcof improvisan historias a través de fotos y distintas imágenes familiares, y el resultado es una experiencia divertida y única cada noche. Teatro por la Identidad es un movimiento que nació hace 16 años por iniciativa de Abuelas de Plaza de Mayo. Su objetivo es la toma de conciencia con respecto a nuestras deudas históricas en derechos humanos.
En este contexto nació “Somos nosotros”, buscando nuevos caminos en el terreno de la improvisación. “Nosotros podríamos haber hablado de los chicos expropiados, de los desaparecidos o de la identidad trunca. Pero ni yo ni mis compañeros vivimos esa situación social”, dijo Osqui Guzmán, que también es director de la obra. “Yo no viví ese momento, estoy informado, sí, pero no es lo mismo que conocerlo. Entonces nos centramos en jugar nuestra identidad desde un lugar de construcción más que de pérdida. Tratamos de ver la otra cara de la moneda, que es lo que tenemos nosotros como identidad, y la obra se fue transformando en una reconstrucción de nuestra identidad cada noche, asumiendo de dónde venimos para saber hacia dónde vamos”, se explayó.
El actor, que viene de protagonizar “Toc Toc”, la comedia que batió récords de público, explicó que el elenco trabaja en base a fotos antiguas de sus familias. “Tenemos dos disparadores. Por un lado están las fotos que van pasando en un proyector y nosotros al azar pedimos que se detengan. Algún actor se reconoce ahí y cuenta algo de esa foto. Entonces se construye un monólogo en el momento basado en vivencias personales. Y por otro lado le preguntamos a alguien del público cómo se llama y nosotros decimos a quién conocemos con ese nombre. Siempre pasa que conocemos a alguien con ese nombre, y nos ponemos a hablar de esa persona, que en nuestra historia personal significa otra persona, otro derrotero”, ejemplificó.
Ese intercambio con el público llevó a los actores a recuerdos inesperados que dispararon todo tipo de emociones. “Algunas nos hicieron temblar como una hoja en el viento, con el cuerpo hecho un manojo de nervios”, dijo Guzmán. “En una de las primeras funciones un compañero habló de su tía, con la que se crió, y estaba su grupo de amigos de la infancia en una mesa, y todos estaban llorando”, contó.
Más allá de los momentos sensibles, el actor aclaró que “Somos nosotros” es una comedia. “Para mí todo es comedia, yo no creo en el drama”, aseguró. “El drama surge con las reflexiones que se llevan para un lado introspectivo. Pero la comedia se da siempre. Todo es un armado sobre el escenario, es una artificialidad que por un momento se torna en la verdad más absoluta. La gente acá se divierte mucho, incluso hablando de las pérdidas, porque lo hacemos desde otro lugar, con una lógica poética diferente a la vida real”, subrayó.
En la obra se refleja inevitablemente la identidad argentina. Pero ¿es posible identificarla como un todo? “Nuestra identidad se ve en la mezcla”, afirmó Osqui Guzmán. “Los argentinos somos una mezcla de culturas. Por eso nos atrae la figura del viajero y nos gusta tanto viajar. A partir de asumir esa mezcla vamos a empezar a forjar una identidad con lo que tenemos sin forzar una identidad, que son dos cosas distintas. Incluso hace muy poquito empezamos a asumir que somos parte de Latinoamérica, y eso nos hizo muy bien. Aunque hay que aclarar que los argentinos somos rebeldes. El resto de Latinoamérica es sumiso. No sé por qué pasa, pero está bueno admitirlo. En el resto de Latinoamérica la gente es súper respetuosa y amorosa. Nosotros somos frontales, entrometidos, nos llevamos el mundo por delante”, dijo entre risas.
El jueves se cumplieron 40 años del golpe de Estado de 1976, que dio paso a una dictadura brutal. La memoria y la identidad están íntimamente ligados, y en “Somos nosotros” queda demostrado. “Yo siempre cito un verso del «Tao Te King» que dice: «Continuar es avanzar y avanzar es regresar». Para mí ese es el círculo que uno hace constantemente con el crecimiento. Por eso es tan importante la memoria”, remarcó Guzmán. “No podés crecer si no establecés vínculos con el pasado. Y no me refiero a la información. No es solamente saber lo que pasó, sino qué vínculo tenés con eso que pasó. Hay otros países que no lo toman así. En Alemania, por ejemplo, decidieron que no haya rastros del nazismo. Pero ellos tienen claro qué pasó y se recompusieron. Nosotros nos vamos a acordar y vamos a hacer de la memoria una acción, un acto, para que nunca más nos olvidemos y podamos avanzar sin que nos vuelva a pasar. Si vos nos asumís tus vínculos con el pasado siempre vas a estar como buscando al padre”, aseguró.