El flamante premio Nobel de literatura, Jean-Marie Gustave Le Clezio, dijo ayer que se dedicó a escribir porque su marcada miopía le impidió ser marinero.

El flamante premio Nobel de literatura, Jean-Marie Gustave Le Clezio, dijo ayer que se dedicó a escribir porque su marcada miopía le impidió ser marinero.
A su arribo a la ciudad de Estocolmo para recibir el codiciado galardón, el francés de 68 años aseguró que también había considerado la posibilidad de dedicarse a la arquitectura.
"Mis destrezas en matemática también eran escasas... así que mi tercera opción era ser escritor", dijo Le Clezio a los periodistas en el Grand Hotel.
Con todo, agregó, en poco tiempo descubrió que un impulso incontrolable, más que un deseo de transmitir mensajes políticos, lo llevaba a escribir.
"Soy un cuentista más que otra cosa", dijo en francés. "No escribo con la intención de demostrar algo o atacar algo o defender algo".
La Academia Sueca, al otorgarle el Nobel, elogió su "aventura poética y éxtasis sensual" en obras como "Terra Amata", "El libro de las huidas" y "Desierto".
Le Clezio es el décimo cuarto escritor francés que recibe el premio Nobel desde 1901, cuando se empezó a otorgar.
Le Clezio nació en Francia aunque tiene también la nacionalidad de Mauricio, donde su familia tiene raíces.
El escritor, un viajero realmente incansable, también tiene residencia en la ciudad estadounidense de Albuquerque, Nuevo México.
"Al vivir en Estados Unidos, uno tiene la extraña sensación de estar rodeado por amenazas en todas partes", dijo. "En Mauricio, una nación insular famosa por sus hermosas playas, la gente tiene más confianza en la paz que en la guerra, una idea que merece más difusión, reflexionó. "Ojalá fuera posible para el mundo entero", dijo. Quién sabe, tal vez algún día".
Jean Marie Gustave Le Clezio recibirá su premio en una ceremonia que se realizará el miércoles en Estocolmo.

