La licenciada en nutrición Karina Sahd ofreció una guía práctica para cuidar la salud y evitar la prediabetes.

La licenciada en nutrición Karina Sahd ofreció una guía práctica para cuidar la salud y evitar la prediabetes.
En ese marco, indicó que las personas que podrían incluirse en la porción de riesgo deben evitar el sedentarismo, moverse más de lo habitual, utilizar las escaleras en lugar del ascensor y caminar, y dedicar menos horas frente al televisor y la computadora. Si es posible, deberían empezar una actividad aeróbica regular como caminatas, trote, ciclismo, natación, siempre con un chequeo médico previo.
Deben mantener un peso corporal saludable, y mantener una alimentación equilibrada: el aporte de hidratos de carbono debe ser moderado (pan, galletitas, harinas, pastas, arroz, legumbres, vegetales como la papa o batata, choclo, leche, yogur, helados, frutas, dulces, azúcar, miel, fructosa). Los hidratos deben ser fraccionados en las comidas diarias (desayuno, almuerzo, merienda y cena). Es importante elegir aquellos alimentos o preparaciones que tengan menos poder para subir la glicemia (índice glicémico), para lo cual es necesario seleccionar alimentos enteros, no licuados, no exprimidos, no molidos como los purés, y cocinarlos al dente, ya que cuanto más "predigerido" esté el alimento, mayor será la respuesta glucémica y de insulina.
Incluir proteínas (carne, pollo, pescado, quesos) y limitar las grasas (manteca, lácteos enteros, embutidos, cremas). Preferir aceites en crudo y frutas secas como las nueces y almendras que hacen más lento el vaciamiento gástrico disminuyendo la respuesta glucémica de una comida.
Karina Sahd recordó que las fibras (vegetales verdes, legumbres, salvado, frutas), sobre todo solubles, aumentan la viscosidad del alimento limitando el acceso de las enzimas y disminuyendo la velocidad de difusión a través de la mucosa, es decir que también juega un papel importante para disminuir el índice glicémico.
Por María Laura Cicerchia

