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La cobertura de la salud privada subió más que la cantidad de camas

En la última década, la población del Gran Rosario con cobertura médica (obras sociales y prepagas) se incrementó un 23 por ciento. En el mismo lapso, las camas de internación en los centros de salud privados del departamento pasaron de 1.350 a 1.600, una suba del 18 por ciento.

Lunes 09 de Julio de 2012

En la última década, la población del Gran Rosario con cobertura médica (obras sociales y prepagas) se incrementó un 23 por ciento. En el mismo lapso, las camas de internación en los centros de salud privados del departamento pasaron de 1.350 a 1.600, una suba del 18 por ciento. Esta diferencia explica las razones por las cuales escasean las plazas para internación en clínicas y sanatorios en el área metropolitana.

Los datos surgen de cotejar el crecimiento poblacional y la cobertura sanitaria de los censos 2001 y 2010, con los números del sistema de salud regional.

Al momento de analizar el panorama, hay miradas encontradas al interior del sistema privado de salud. Para Alfonso Quaranta, vicepresidente del Sanatorio de la Mujer y prosecretario de la Asociación de Clínicas y Sanatorios la situación es "complicada", tanto que por día dijo recibir "dos llamadas personales de allegados y conocidos solicitando una cama a falta de plazas". En ese marco, sugirió a aquellos que tienen una cirugía programada "asegurarse el lugar con tiempo".

Por su parte el secretario de la entidad, Eduardo Javkin, reconoció dificultades "sólo estacionales, cuando se dispara la demanda por ejemplo ante el intenso frío de invierno". Según Javkin "pese a no haber aumentado en la misma proporción las camas y el universo de afiliados a prepagas y obras sociales, eso se compensa con la incorporación de tecnología. Hace diez años una operación de vesícula implicaba dejar internado al paciente una semana, hoy puede irse en la misma jornada gracias a los avances y a las técnicas no invasivas".

Más allá de las interpretaciones, los datos que surgen de cotejar los índices de 2001 y 2010 son elocuentes. Según el censo efectuado a meses de la caída del gobierno de la Alianza en plena crisis de la convertibilidad, el departamento Rosario tenía una población de 1.121.441 habitantes, de los cuales 663.814 personas tenían cobertura médica de algún tipo (obra social, prepaga, Pami, y programas estatales de salud).

En 2010, con crecimiento económico a tasas asiáticas, la población departamental llegó a 1.193.605. Y la cantidad de habitantes con cobertura médica proyectada es de 815.113 personas. La proyección surge al no haber publicado aún el Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (Indec) datos desagregados a nivel departamental al interior de cada provincia. Como la población de Rosario subió en la misma proporción de la provincia se puede deducir que tuvo un comportamiento porcentual similar en lo referido a su incremento en cobertura médica.

Comparando los registros de ambos censos, surge que la población con cobertura médica en el departamento Rosario creció de 663.814 personas a 815.112 en menos de una década, un 23 por ciento aproximado. Y en el mismo lapso la suba de camas en clínicas y sanatorios de la región pasó de 1.353 a 1.600, un aumento cercano al 18 por ciento.

Así, por cada mil personas con obra social habría casi dos camas (1,96 para ser exactos) disponibles en efectores de salud. Una menos que las 3 camas por mil habitantes recomendadas por la Organización Mundial de la Salud. En el sector público, de acuerdo al Ministerio de Salud provincial, el departamento Rosario tiene 3,15 camas por cada mil habitantes sin cobertura social (ver aparte).

La carencia. Para Quaranta, el desfasaje se hace sentir en el sistema de salud privado. "Se nota la falta de camas, ya no es incluso una cuestión estacional, sino que se registra todo el año. Hay varias razones que inciden, como la regulación del mercado, las dificultades que tiene el sector para acceder a créditos, la imprevisión en el cobro, y la política vigente en materia de aranceles".

El vicepresidente del Sanatorio de la Mujer contó que a diario recibe "al menos dos llamadas solicitando una cama de urgencia para alguna intervención, ante la escasez de plazas, cuando hace una década esas llamadas prácticamente no existían".

Según Javkin, la diferencia en el crecimiento entre población con cobertura médica y camas se ve atenuada por la incorporación de tecnología. "Los avances tecnológicos permiten resolver prácticas médicas con mucha mayor velocidad y eso descomprime el sistema". Para el secretario de Clínicas y Sanatorios se nota la falta de camas "sólo ante picos en la demanda por cuestiones estacionales".

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