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Justicia se busca

En estos primeros cuatro meses, al actual gobierno nacional se le han hecho varios cuestionamientos. Sin embargo, creo que a partir del primer momento en que asumió comenzaron cambios en la Argentina.

Miércoles 13 de Abril de 2016

En estos primeros cuatro meses, al actual gobierno nacional se le han hecho varios cuestionamientos. Sin embargo, creo que a partir del primer momento en que asumió comenzaron cambios en la Argentina. El presidente convocó a la oposición para encarar y discutir la reconstrucción del país, ha reconocido errores, ha oído sugerencias de la oposición y las incorporó como suyas, dio explicaciones sobre varios temas de gobierno que las merecían, y en las entrevistas que brinda, tanto él como sus ministros muestran un tinte esperanzador, sobre todo teniendo en cuenta el estado deplorable y el desquicio generalizado que reinaban en el país que recibió. Se puede disentir con el presidente, se lo puede cuestionar con total libertad, aun desde las filas de sus propios aliados, sin temor a que sean visitados por la Afip o por algún funcionario bravucón y patotero. En estos días, somos testigos de las detenciones de Jaime, Baéz, Pérez Gadín, a las que seguirán muchas más, como también de las imputaciones a Cristina Fernández y Julio de Vido, del gobierno anterior. Pero también de la imputación a Macri, a escasos días de su actual gobierno. Quiero recalcar la actitud de muchas mujeres que vienen luchando por la honestidad, la transparencia, la verdad y sobre todo contra la corrupción, poniendo en peligro muchas veces su integridad física. A modo de ejemplo, Elisa Carrió, Mariana Zuvic, Margarita Stolbizer y Graciela Ocaña, entre otras. Muchas veces actuando en soledad frente las mafias y organizaciones delictivas. Justo es reconocer también a un sector del periodismo, incansable a la hora de informar sobre hechos de corrupción. Un párrafo aparte para los jueces federales que decidieron terminar con la criminalidad en la Argentina. ¡Por fin! ¿Por qué ahora? Algunos aducen que han recibido orden de la Corte Suprema de terminar con la impunidad. Parecería una ironía, son los mismos magistrados que observaron distraídos, obsecuentes e indolentes cómo los representantes del Poder Ejecutivo nacional devastaron y saquearon al Estado en los últimos doce años. ¿Hacía falta que la Corte Suprema diera la orden para que los jueces actuaran? ¿O quizás era que, hasta hace poco, no actuaban de manera independiente? Curiosos vaivenes de la historia que nos toca vivir en estos días.

Jorge Omar Bustamante

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