Aasia Bibi y su familia son los únicos cristianos en Ittanwali, un pueblo de chozas de barro rodeado por campos de caña de azúcar y naranjos. Las familias usan excremento de vaca como combustible y el lugar está atrapado en la pobreza, un microcosmos del abandono social y económico que hace que Pakistán sea inestable. Sentada dentro de las paredes de ladrillos de barro del complejo de viviendas de la familia donde pastan las cabras, la cuñada de Bibi, Farhad, dice que los clérigos comenzaron a anunciar que los "cristianos son perros" después del arresto de Bibi. Hasta ahora, sus vecinos musulmanes no han creado ningún problema, pero eso podría cambiar dado lo caldeado del clima tras la muerte de Taseer. Ella dice que su familia está atrapada. "¿Adónde podemos acudir? ¿Adónde podemos huir? Hemos dejado todo en manos de Dios. El hará lo mejor para nosotros", dijo Farhad.





























