Debo de admitirlo, haz progresado un monton querida costilla.Se me ocurre pensar hacia atrás 40 años y veo allá a lo lejos cómo eran y se comportaban las mujeres. Reconozco que algo nosotros debemos de haber hecho para que ustedes hallan evolucionado tan notablemente, hoy son tan desenvueltas, tan inteligentes, al igual que nosotros los hombres. Pero no vayan a creer que soy un mojigato pollerudo querida costilla, sino simplemente entiendo que ustedes han ido ocupando los espacios que antes eran del hombre exclusivamente. Gradualmente lo van ocupando, ya sea por ineptitud, vagancia o tal vez y peor aún, por el tremendo stress al que fue sometido gradualmente el hombre en estos tiempos de disociada sociedad en que vivimos. Pues bien, ya somos iguales, me pregunto para qué sirve esta igualdad, tal vez sirva esta igualdad para que ustedes ahora más que nunca nos comprendan mejor. Al principio de la humanidad, las tribus eran compuestas de sedentarias y nómades, las sedentarias eran las mujeres que tenían a los hijos y los nómades eran los hombres que salían a cazar para traer los alimentos. No veo en la actualidad, en tu avance, esa reciprocidad y creo, querida costilla, que debo de alertarte, no vivas pues a esa velocidad, que es como cuando viajas en tren, se pierden los mejores paisajes por la velocidad. De cualquier manera. Gracias por existir.





























