Gracias a Google Earth y a The Mad Pixel Factory –empresa española especializada en diseño interactivo–, 14 de las obras más importantes del museo del Prado pueden ya verse sólo en la pantalla del ordenador con una resolución espectacular, cercana a los 14.000 megapixeles.
Dicho de otro modo, con una nitidez 1.400 veces superior a la que nos ofrecería una cámara digital de diez megapixeles.
"El alma de un cuadro sólo se va a encontrar al contemplar la obra original", afirmó Miguel Zugaza, director del museo del Prado, durante la presentación del proyecto conjunto entre la pinacoteca y el gigante informático, "pero es cierto que uno casi se puede emocionar ante estas imágenes".
Imperceptibles. Imágenes que son imperceptibles al ojo humano que se sitúa frente a un cuadro como "Las Meninas", y del que Google nos enseña sus costuras, sus trazos de pincel o grietas del barniz, detalles que, o bien nuestra limitada estatura y la imposibilidad de llevar una escalera al museo o el perenne cordón de terciopelo rojo, se encargan de evitarnos apreciar.
"Goya y Velázquez estarían horrorizados ante esta desnudez de sus obras, pero también fascinados", asegura Zugaza al descubrir las imágenes proyectadas a modo de ejemplo, en las que podíamos ver las patas de gallo del Carlos V de Tiziano como si fuéramos uno de los cortesanos del emperador, o las lágrimas, brillantes y sinceras, de uno de los personajes de "El Descendimiento", de Roger van der Weyden, como si lloráramos con él.
"Es una experiencia distinta a encontrarse ante el cuadro, pero es complementaria. El futuro de los museos está ligado a las nuevas tecnologías", concluyó el director del museo sobre esta nueva forma, innovadora, de democratizar la cultura y el arte, de apreciarlo desde una cercanía pausada y distinta, y de preservarlo.
¿Qué habría sido de la biblioteca de Alejandría si un empleado de Google Earth se hubiera cruzado en su camino?