Los medios franceses han
coincidido en catalogar el asalto a la sucursal de la firma Harry Winston como el mayor que haya ocurrido en una joyería en la historia de ese país en términos de botín.

Los medios franceses han
coincidido en catalogar el asalto a la sucursal de la firma Harry Winston como el mayor que haya ocurrido en una joyería en la historia de ese país en términos de botín.
Pero al mismo tiempo forma parte de una docena de robos importantes a joyerías registrados en Francia desde el año 2001, por un total superior a 150 millones de dólares en joyas y objetos preciosos sustraídos.
En la lista, además de los dos asaltos recientes a Harry Winston, figura un robo de diamantes valorados en unos 15 millones de dólares en la bienal de antigüedades que se desarrolló en el museo del Louvre de 2004.
Otro robo por más de 7,5 millones de dólares ocurrió en la joyería Fred, de París, en 2002, y otro por casi cinco millones de dólares tuvo lugar en la joyería Van Cleef y Arpels de la ciudad de Cannes en 2001.
Según los expertos, las joyas robadas suelen venderse en el mercado negro a un valor menor al precio marcado por las joyerías.

