Una elevada concentración de hielo debido a condiciones climáticas adversas y errores de la tripulación fueron las causas del accidente de un avión de la línea Aerocaribbean en noviembre en una zona rural de Cuba, en el que fallecieron 68 personas (entre ellas diez argentinos), dijo ayer funcionarios cubanos.
Todos los ocupantes del ATR-72 murieron, incluyendo turistas de 10 países, cuando el avión que cubría la ruta Santiago de Cuba-La Habana a principios de noviembre se precipitó cerca del pueblo de Guasimal, en Sancti Spíritus, en el centro de la isla.
“Este vuelo se desarrollaba normalmente hasta que se presentaron condiciones meteorológicas extremas y la aeronave entró en una condición de engelamiento severo (concentración de hielo en las alas) 20 mil pies (6.036 metros) de altura”, dijo un vocero del Instituto de Aeronáutica Civil (Iacc). Esto “unido a errores de la tripulación en el manejo de dicha situación ocasionó el accidente”, precisó.
El Iacc había dicho que el avión envió una señal de emergencia y desapareció de los radares.
ATR, el fabricante del avión, dijo que la nave de turbohélice accidentada en Cuba fue producida en 1995 y acumulaba casi 25.000 horas de vuelo. Aerocaribbean la operaba desde el 2006.
Según el Iacc, una comisión que investigó las causas de la tragedia aérea comprobó que “la aeronave se encontraba en buen estado técnico y todos sus sistemas funcionaron correctamente, así como la tripulación poseía sus licencias actualizadas, encontrándose apta para asumir el vuelo”.
El avión, que cayó en una zona de vegetación muy espesa, transportaba 68 turistas de Argentina, México, Italia, Alemania, Francia, Austria, España, Venezuela, Holanda y Japón. En el pasaje estaban Marcelo Carlos Sánchez y su esposa Miriam Galucci de Sánchez, residentes en Roldán.
Fue el peor accidente aéreo en Cuba desde el 3 de septiembre de 1989, cuando un Ilyushin-62M de fabricación soviética se estrelló en La Habana, causando la muerte a sus 126 ocupantes. (Reuters)