Quiero mediante estas líneas pedir compromiso y participación a la ciudadanía porque estamos ante momentos trascendentes donde se juega el futuro de nuestro país. Este gobierno ha avanzado sobre las instituciones de nuestra república de una manera que no se ha visto desde la última dictadura. Sólo queda en pie, y a duras penas, la Justicia, que es nuestro último recurso de defensa para hacer frente a la maquinaria kirchnerista, que ha escondido detrás de la palabra "modelo" un plan deliberado para perpetuarse en el poder, coartando nuestra libertad en todo sentido, destruyendo la cultura del trabajo, utilizando la corrupción como método de gestión. La década K nos deja una herencia lamentable que llevará mucho tiempo para sanearla. Por todo esto debemos de una vez por todas dejar de lado nuestro egoísmo, nuestro autismo. Tenemos que participar, exigir, el cambio sólo arranca a partir de nosotros. El 18 de febrero debe ser el punto de partida para decir "basta", está en juego el futuro nuestro, de nuestros hijos, a reflexionar que país queremos los argentinos.






























