Con respecto al descanso dominical votado por la Legislatura, estoy totalmente de acuerdo siempre y cuando todos los trabajadores tengamos ese día de descanso. Porque los mismos legisladores y sindicalistas que impulsaron y aprobaron esta ley seguramente usan muchísimos servicios el día domingo, en los cuales participan otros trabajadores: médicos, estaciones de servicios, clubes, cines, taxi, colectivos, bares, restaurantes, etc. Entonces, este doble discurso no me cierra. ¿En qué quedamos? ¿Hay trabajadores de primera y otros de segunda? Ni televisión tendría que haber los domingos entonces, porque siempre hay empleados aunque estén pasando una película. ¿Queremos esta forma de vida? Son unos hipócritas cazabobos y populistas. Porque el mundo no se detiene, ya están incorporados los cambios en la sociedad. Esta medida atrasa 60 años. Y no estoy defendiendo a Coto, que se defiende solo. Lo que no puedo concebir es el grado de populismo barato que impera en nuestra clase política comprando un argumento flojito de papeles. Repito, ¿se bancan que nadie, pero nadie trabaje los domingos? Porque sería lo justo después de esta ley.






























