La Ciudad

Denuncian precarización detrás del aumento del trabajo temporal

Abogados y gremios sostienen que representa una "flexibilización de hecho" y una degradación de los derechos laborales

Lunes 19 de Julio de 2021

La intermediación laboral que proponen las agencias de empleo temporario, que mostró un 25% de aumento interanual en junio en el marco de una incipiente reactivación económica, es resistida por distintos sectores que marcan que hay una historia de abusos de esa herramienta. Gremios y laboralistas denuncian que representan una “flexibilización de hecho” y una degradación de los derechos de los trabajadores.

Son grandes instrumentadores de tercerización en fraude al Derecho del Trabajo. Son perjudiciales para un derecho fundamental que siempre quiere destruir el gran empresariado: la protección contra el despido arbitrario. La contratación por medio de estas empresas debe ser excepcional y transitoria, pero rara vez se cumplen esos requisitos”, dispara Sebastián Serrano Alou, presidente del Instituto de Derecho del Trabajo del Colegio de Abogados de Rosario.

Según el decreto 1694/2006, la normativa que las regula, las empresas de servicios eventuales solo pueden asignar trabajadores a las firmas cuando “por necesidades extraordinarias o transitorias deban cumplirse tareas ajenas al giro normal de la empresa usuaria”, y los empleados deben destinarse a prestar tareas que “por situaciones objetivamente consideradas justifican una contratación transitoria, por un periodo de tiempo limitado y excepcional”.

Pero Serrano Alou sostiene que esta contratación con la intermediación de terceros siempre se hace para facilitar la evasión de responsabilidades con relación a los trabajadores e incumplir derechos laborales. “Los principales derechos atacados por estas prácticas son la estabilidad en el empleo y la protección contra el despido arbitrario, por un lado, y el derecho colectivo y la sindicalización, por el otro”, explica.

Quienes son contratados con intermediación, según el abogado laboralista, tienen un mayor temor a perder su empleo, “al pensar que quien le da trabajo no es su empleador y en cualquier momento puede pedir al intermediador que no lo envíe más a trabajar, por lo que difícilmente reclame por los derechos que no se le respetan”.

También afirma que se encuentran en una situación en la que les resulta más difícil ejercer sus derechos, como afiliarse al sindicato y participar activamente en la elección y postulación de delegados. “El sentirse ajenos al colectivo no ayuda a integrarse en forma libre y democrática a las organizaciones de trabajadores. Los contratados de esta forma se convierten en trabajadores de segunda frente a los contratados directamente, las posibilidades de ascenso y crecimiento profesional se vuelven muy difíciles”, detalló.

Condicionados

Juan Gómez, secretario gremial del Sindicato de Empleados de Comercio, subraya que el boom de las consultoras “fue en la década de los 90’ con (el ex ministro de Economía) Domingo Cavallo, para tercerizar las actividades de las empresas y para precarizar a los trabajadores”, y aclara que si bien tuvo un auge en los primeros años, hoy la situación solo se da en grandes establecimientos, en especial supermercados. Entre los casos puntuales, recuerda “la tercerizadora de Falabella, que era de los mismos dueños”, como “la parte más oscura de estas agencias de colocación”.

El dirigente apunta que esta forma de contratación genera inequidades en los lugares de trabajo: “El trabajador tercerizado está condicionado por la flexibilización de hecho, por lo que siempre va a tener más reparo en reclamar sus derechos y hacer planteos ya que no tiene estabilidad ni representación gremial”, afirma, y cuenta que los delegados muchas veces los representan a pesar de pertenecer a otras empresas. Gómez detalla que allí donde hay organización sindical, ante la demanda de trabajadores exigen que se tome personal fijo, y los temporales “son prioridad” para el gremio a la hora de que quede personal efectivo.

Durante la pandemia, hubo empresas que incrementaron el personal eventual, aunque “no de forma notable”, ya que también tomaron trabajadores directos. “Es más costumbre de multinacionales o grandes empresas nacionales: Coto tomó personal fijo, La Reina también, Jumbo metió personal de agencia por 6 u 8 meses y exigimos que lo tomen en planta permanente. No es algo mayoritario. Los pequeños y medianos comercios no toman gente bajo esta metodología”, reveló.

El gremialista aclaró que es una modalidad que tiene un costo superior para las empresas, pero permite que un encargado decida, por ejemplo, que si no quiere a determinado carnicero o panadero, lo saque con facilidad y pida que envíen otro. “Se descarta más rápidamente, y eso genera en el trabajador condicionamientos hasta para ir al baño. Los eventuales no cobran bonos ni perciben beneficios y están en tensión permanente porque saben que un día vuelan”, describió con dureza.

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