El Tribunal Oral Criminal Nº 22 condenó ayer a dos proxenetas a una pena de más de 20 años de cárcel, acusados de obligar a prostituirse y abusar de al menos tres adolescentes de 13 años. Los hechos tuvieron lugar en conventillos del barrio porteño de La Boca.
En el veredicto que se leyó en Comodoro Py, el tribunal también condenó a dos clientes por abuso sexual. En la calle, un grupo de familiares de miembros de la red de explotación sexual agredieron a los periodistas, con la intensión de evitar que se informe sobre la sentencia dictada por la Justicia.
Las agresiones en las afueras del Tribunal Oral Criminal Nº 2, luego que este comunicara la sentencia a unos cuatro acusados, tres de los cuales fueron condenados a más de 20 años de prisión, fueron perpetradas por cuatro mujeres y un hombre, que comenzaron a golpear y a arrojar cascotes contra la prensa. Además, agredieron a miembros de la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE) de Capital que habían realizado la denuncia en 2006.
Fueron condenados Alberto Villalba, Jorge Rodríguez, Jorge Forte y Carlos Centurión, con penas de entre 21 y 23 años, cuando la fiscalía pedía condenas de 25 años de prisión.
La denuncia fue hecha en 2006 por la Subsecretaría de Promoción Social de ATE Capital y el 28 de mayo de este año comenzó el juicio oral a los condenados por abusos sexuales reiterados a menores de edad.
"Que tu hija no declare porque matamos a tu hijo". Las amenazas a varias de las víctimas de la red de explotación se sucedieron antes del juicio. Sin embargo —según indicaba en junio último Carina López Monja en el sitio Marcha— con el acompañamiento de trabajadores sociales porteños y víctimas de una red de trata, prestaron declaración en el juicio realizado en junio último, a la red de explotación y prostitución de niñas y adolescentes en la Boca.
"Muchas de ellas tienen ahora 18 años. Pero tenían 12 cuando empezaron a abusar de ellas. En general, comienza con un hombre que se acerca a niñas en una grave situación de vulnerabilidad social, con situaciones complejas en su familia, y les ofrecían un espacio, ayuda, dinero, refugio, protección, generaban un vínculo afectivo, de manera perversa, para luego explotarlas sexualmente. Las iban a buscar a la escuela y contactaban otras compañeras. Una situación de mucha impunidad, imaginate para que se acerquen a una institución educativa sin ningún problema", explicaba al portal digital una de las trabajadoras porteñas.
"Kioscos"
Los condenados son propietarios de varios “kioscos”, uno de ellos ubicados en calle Brandsen y cercanías, en La Boca, en donde, además de atender a los clientes del negocio, las niñas eran abusadas. Tras seis años de denuncias, el lunes 28 de mayo se inició el juicio a partir de las acusaciones e investigaciones.