Mientras crecía en Islandia, Björk componía música en su cabeza mientras caminaba a la escuela. La cadencia de sus pasos se convertía en el ritmo. Los espectaculares paisajes de su patria en la inspiración.

Mientras crecía en Islandia, Björk componía música en su cabeza mientras caminaba a la escuela. La cadencia de sus pasos se convertía en el ritmo. Los espectaculares paisajes de su patria en la inspiración.
En su nuevo y recién editado álbum, Björk dice que fusionó ese mundo natural con aplicaciones (apps) de iPad para inventar un género musical al que llama "appbox".
"Biophilia" -y una gama de aplicaciones que representan canciones en el disco - salió a la venta esta semana con la idea de sumergir al escucha en toda una experiencia audiovisual.
En una entrevista reciente con The Associated Press (AP) previa al lanzamiento, Björk dijo que suele ver "la estructura y forma de las canciones" durante el proceso creativo. Eso la llevó a trabajar con un equipo de músicos y diseñadores de aplicaciones para el iPad para trazar representaciones visuales de las canciones.
La belleza de los paisajes volcánicos de su país recorre todo su nuevo trabajo, y la cantante dijo que el vínculo entre el medio ambiente y la música es "fluido y natural".
"Mi acompañamiento siempre ha sido la naturaleza", dijo Björk en el ático de un teatro en Reykjavik.
Además del álbum tradicional, "Biophilia" está disponible en forma de "aplicación madre" para iPad, y dentro de ello, aplicaciones individuales le dan una nueva dimensión a las canciones en el disco con material visual interactivo.
Pero Björk le aseguró a sus fans que no necesitan tener un costoso iPad para disfrutar la obra, pues se trata más bien de un "accesorio" a su música.
"La música de «Biophilia» tiene la capacidad de valerse por sí misma", afirmó. Y pese al giro del iPad, la música de "Biophilia" guarda la esencia de Björk. Con títulos como "Virus", "Crystalline" y "Solstice", el disco busca imitar la naturaleza en su médula, una característica perdurable de su trabajo.
La cantante describe los ritmos en "Biophilia" como "líquidos magnéticos, casi como planetas saliéndose de su órbita", y entre risas agrega, "si es que eso tiene sentido". "No soy una trovadora normal", añadió.
“Lo más complejo que hice”
La artista islandesa se caracteriza por ser innovadora. Su álbum de 2004 “Medulla” fue compuesto a partir de voces humanas, remezcladas con multitud de sonidos. “Las aplicaciones y las iPads son sólo herramientas; tienen que ser humanas y tienen que tener alma”, dijo.
Björk habló con CNN sobre el proceso creativo y la idea detrás de “Biophilia”.
“Créanlo o no _dijo la islandesa_ este proyecto se inició porque quería simplificar las cosas, y luego terminó siendo una de las cosas más complejas que hice. Yo ya estaba en mi gira de 2006 a 2008, “Volta”. Tenía un instrumento de pantalla táctil llamado Lemur y otro que se llama Reactable. Y yo los tocaba o las personas que estaban tocando conmigo en la banda los usaban. Una vez que la gira terminó en 2008, estaba emocionada, no sólo por interpretar con pantallas táctiles, sino por componer para ellas. Para mí, abordaron un problema que tuve cuando era niña y he tenido desde entonces”.
En otro momento de la charla, Björk dijo que “la gente, obviamente, tiende a tener miedo a las nuevas herramientas. Es evidente que la tecnología es tan sofisticada ahora que no tienes que ser el genio más grande de programación para hacerla”.
Con “Biophilia” Björk se propuso demostrar que existe una conexión entre la naturaleza y la música. “Lo entiendo más ahora que estoy haciendo entrevistas que cuando lo estaba haciendo: que la idea central de este proyecto es tomar algo que por lo general ha sido bastante académico o estudioso, y hacerlo impulsivo y táctil. Así que realmente explicarlo, o escribir un comunicado de prensa al respecto, hace que suene como 500 veces más complicado que lo que realmente es. Es como tratar de explicar cómo bailar en un correo electrónico, pero Tengo la esperanza de que esto disuelva esta categoría vip que la musicología ha tenido: que es sólo para unos pocos elegidos, que si eres súper inteligente, y has estudiado durante millones de años, entenderás acerca de las escalas”.
Entre el show y la ciencia
“Biophilia” llega cuatro años después de “Volta” (2007), y es a la vez un disco conceptual, un show en vivo adjunto a una suerte de exposición tecnológica que promete dar vueltas por el mundo, y un conjunto de apps de iPhone y iPad –una por cada pista– que se descargan individualmente y se resguardan bajo una app madre.
Se trata de una colección de juegos, visualizaciones y partituras musicales que acompañan a las canciones de Björk, aunque también está disponible en una descarga tradicional de sólo audio y además en un disco compacto normal distribuido por Universal.
Cada canción, se convierte en su propia experiencia audiovisual, permitiendo a los fanáticos de Björk interactuar con sus canciones en una forma completamente nueva.
La aplicación principal de “Biophilia” está disponible de forma gratuita. Cada solicitud de la sub-aplicación, que contiene una canción y una especie de juego interactivo, cuesta 99 centavos, o 9.99 dólares por todo el álbum.
Un órgano tubular que se controla digitalmente, un arpa en forma de péndulo gigante, una bobina de Tesla conectada a un sintetizador y algún que otro artilugio semi-analógico más, construido por encargo, que aprovecha las fuerzas de la naturaleza para crear música. Una serie de aplicaciones multimedia que la combina con efectos visuales y una interfaz interactiva. En síntesis, una ópera científica que rinde culto a los fenómenos físicos. De esto se trata el séptimo disco de estudio de Björk, su proyecto más ambicioso hasta la fecha.
Sin alma
”La gente siempre piensa que las nuevas herramientas no tienen alma, pero es porque nadie la puso”, dijo Bjork.

