Dos cazadores deportivos en busca de liebres en un campo de J. B. Molina —en el límite entre las provincias de Santa Fe y Buenos Aires— hallaron la tarde del domingo más de 85 kilos de cocaína en medio de la maleza y a 500 metros de un camino comunal. La droga, valuada en cerca de un millón de dólares, estaba fraccionada en 82 trozos compactos adentro de 14 bolsas, algunas de arpillera y otras de plástico. En este contexto, gente que vive en la zona comentó que días atrás había caído una avioneta cerca de donde se halló la carga y vinculaban el accidente con el hallazgo, lo cual no fue confirmado por ninguna fuente oficial.
Los cazadores, oriundos de Pergamino, no podían salir de su asombro. Al hallar los paquetes y ante la total presunción de que fuera droga, uno de ellos se comunicó con una hermana que es fiscal de la Justicia bonaerense que lo contactó con la repartición a la que acudir para denunciar el hallazgo. Así, primero se comunicaron con el Comando Rural de Pergamino y éste le dio intervención a personal de la comisaría 8ª de J. B. Molina porque la droga apareció en jurisdicción santafesina, en el departamento Constitución, unos 80 kilómetros al sur de Rosario.
Según la información policial la cocaína estaba en dos bultos de unos 40 kilos cada uno. Pero como esas bolsas pesaban demasiado y se hacía difícil su traslado por el medio de campo, los policías de la zona solicitaron apoyo y colaboración del Grupo de Operaciones Tácticas de la policía provincial.
Ante testigos, los policías fraccionaron el material para facilitar el transporte ya que era imposible ingresar con algún vehículo hasta el lugar. El material, que la pericia determinó como cocaína de alta pureza, estaba compactado en panes. El procedimiento fue realizado bajo la supervisión del Juzgado Federal Nº4.
Ruidos extraños
Según vecinos de General Gelly —primero se pensó que allí estaba el campo— es habitual ver pasar avionetas por la zona rural. “Siempre se dijo que descargaban mercadería de todo tipo en los campos de la zona, pero pocas veces se encontró un envío, y menos de estas características”, sostuvo Paula, una vecina de este pueblo de alrededor de 800 habitantes.
En lo que hace a este hallazgo puntual los vecinos recordaron que la semana pasada una avioneta cayó en El Socorro, un pueblo a 12 kilómetros de Gelly. “Hace cinco o seis días nos enteramos de que una avioneta había caído acá cerca. Por ahí se deshizo de la droga porque estaba sin combustible y después se cayó”, arriesgaron.
Por otro lado, el viernes pasado y en medio de un corte de luz generalizado en la zona de Gelly, vecinos sostuvieron haber escuchado el motor de una avioneta cerca del campo donde se encontró la mercancía.
“Me dijeron que se escuchó el motor, como si se hubiera detenido, y después lo volvieron a escuchar. El embalaje estaba a unos 500 metros de la tranquera y de ahí se accede sin problemas al camino rural comunal que está bien mantenido. Tal vez no es la primera vez que dejan algo para que lo pasen a buscar más tarde”, según dijo Paula.