Se sabe -desde 1853- que las provincias son preexistentes a la Nación. De modo que deberíamos comenzar por el “pago chico”. El ex gobernador santafesino Hermes Binner asoma su rostro desde gigantescos afiches callejeros reclamando “un país normal”. Según creo, desde las ruinas del país que nos dejó la gestión de la Alianza que el socialismo de Binner integró, hemos ido de a poco normalizando nuestra Argentina. Lo que sí percibo es a la provincia de Santa Fe patas arriba. Por caso, en Santa Fe la seguridad social está desquiciada: se pagan jubilaciones superiores al millón de pesos anuales. Si, entendió bien, para un sólo beneficio. Sería deseable que todos los jubilados cobren el 82% móvil por regla y no por vía de excepción. Lo normal es una provincia que se precie de tal naturaleza es que su jefe de policía de la provincia, nos esté cuidando a todos nosotros, y no detenido y doblemente procesado por presuntos vínculos con los narcotraficantes. Una provincia normal es que a la marcha contra la red de venta de drogas del pasado martes sea encabezada por su gobernador y su ministro de Seguridad, hecho que nunca sucedió. Reclamar lo que no se hace, o aún peor, cuando se hace lo contrario, es lo que se ve: sólo una costosa gigantografía a todo color y con ausencia de contenido.






























