La mayor fiesta de la cerveza del mundo, la Oktoberfest, arrancó ayer en Munich con la apertura del primer barril que marca el inicio de 16 días de música, tradición y, sobretodo, de consumo de millones de litros de la reina de las bebidas bávaras.

La mayor fiesta de la cerveza del mundo, la Oktoberfest, arrancó ayer en Munich con la apertura del primer barril que marca el inicio de 16 días de música, tradición y, sobretodo, de consumo de millones de litros de la reina de las bebidas bávaras.
Con el tradicional grito de "OZapft is" ("¡Ya está abierto!") el alcalde de Munich, el socialdemócrata Christian Ude, vestido con el traje típico, abrió al mediodía el primer barril de cerveza de la fiesta y tras golpearlo dos veces ofreció una jarra de un litro (la llamada mass) al jefe de gobierno regional de Baviera, Horst Seehofer, eufórico.
La lluvia no frenó a los centenares de personas que desde las ocho de la mañana, dos horas antes de la apertura, hacían cola en las principales carpas de la Oktoberfest donde se sirve la cerveza.
Se prevé que más de seis millones de personas de todo el mundo participen en esta edición, en la que se consumirán unos siete millones de litros de cerveza en las 35 carpas gigantes instaladas en un terreno de 26 hectáreas de Munich.
Algunas de las carpas las alquilan grandes empresas que reciben a sus socios, a sus clientes y a los periodistas.
Para acompañar la bebida, los participantes comerán decenas de miles de bretzels, knodel (masas redondas con carne, sémola o pan) y otros platos típicos de Bavaria. El año pasado, se comieron en la Oktoberfest 118 bueyes y 53 terneras.
Aunque la fiesta se celebra desde hace 202 años, ésta es la número 179 porque las dos guerras mundiales, dos epidemias de cólera y la hiperinflación de los años 1920 obligaron a suspender 24 ediciones.
La fiesta de la cerveza tiene su origen en la boda del que iba a ser rey de Baviera, Luis I, con Teresa von Sachsen- Hildburghausen, el 12 de octubre de 1810. Más tarde se adelantó al mes de septiembre, cuando en Baviera hace mejor tiempo.
La fiesta se convirtió en un acontecimiento internacional y ahora también se celebra en Argentina, Australia, Brasil, Canadá, China, Estados Unidos y Rusia.
Por María Laura Cicerchia

