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Argentinas querellan por implantes mamarios

Presentaron una demanda por 54,7 millones de dólares contra una empresa francesa y dos alemanas por prótesis defectuosas.

Martes 27 de Agosto de 2013

Unas 300 mujeres argentinas afectadas por implantes mamarios defectuosos presentaron en Buenos Aires una demanda por 54,7 millones de dólares contra una empresa francesa y dos alemanas.

La indemnización podría elevarse de manera exponencial si se tiene en cuenta a una cifra estimada de 15 mil damnificadas por cirugías estéticas realizadas en los últimos años en el país.

Las firmas demandas son la francesa Poly Implant Protheses (PIP) y las alemanas TUV Rheinland, que estaba a cargo del control de calidad, y Allianz, como aseguradora. "El monto del reclamo general ronda los 309 millones de pesos (54,7 millones de dólares)", señaló ayer la abogada Virginia Luna. La letrada explicó que la cifra puede llegar a elevarse de manera exponencial si prospera un pedido que las querellantes elevaron a la Justicia Civil y Comercial para que acepte una acción colectiva y que el fallo se aplique a todas las afectadas en el país.

"Si nuestro pedido prospera, la indemnización habría que multiplicarla por 15 mil, que es la cantidad de damnificadas que se estima hay en la Argentina, una meca para las cirugías estéticas en los últimos años", dijo la abogada.

Luna se presentó junto a tres damnificadas y mostró que al romperse una prótesis de las empresas demandas el gel se desparramaba con mucha facilidad.

La abogada también explicó que en una muestra realizada a unas 500 mujeres, "el 19 por ciento sufrió una ruptura y eso significó la migración del gel a las axilas, la cabeza, el cuello e incluso a los pulmones".

En tanto, Anabel González, una empleada de 36 años y estudiante de abogacía, relató su experiencia y dijo: "El cirujano me aconsejó las PIP y como yo no tenía la menor idea acepté que me operara en 2008. En 2010 me hice un control y todo estaba bien, pero un año después sentí un fuerte dolor e hinchazón en una mama".

"Pasé todo un año con la prótesis rota hasta que decidí removerme la prótesis y ponerme otra y conseguí que la empresa privada de salud aceptara pagar el quirófano y la internación, pero yo tuve que pagar la prótesis y la cirugía", indicó. Por su parte, Gabriela Abella, una manicura de 41 años, también se vio afectada por implantes mamarios defectuosos y dijo: "Tengo las prótesis guardadas. El médico me explicó que no estaban rotas, pero el gel se filtraba por pequeñas fisuras en la cobertura". A comienzos de 2010 saltó el escándalo de las PIP, cuando las autoridades francesas prohibieron su uso por defectos de fábrica, y centenares de mujeres en la Argentina comenzaron un interminable y angustiosa recorrida por distintos hospitales públicos y privados.

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